Un reclamo por el estado de la calle 27 y 89, en La Plata, volvió a poner en evidencia el malestar de los vecinos por las condiciones de infraestructura. Según denunciaron, una intervención realizada semanas atrás para solucionar un desborde cloacal terminó dejando enormes pozos, escombros y agua acumulada.
De acuerdo con el testimonio vecinal, personal de la delegación se acercó al lugar luego de un pedido por el rebalse de una boca cloacal. Sin embargo, aseguran que la solución consistió en colocar escombros sobre el sector afectado y que, con el paso de las semanas, comenzaron a formarse profundos pozos.
La situación se agravó por los fuertes olores que, según describieron, salen del lugar. Los frentistas denuncian emanaciones de materia fecal y orina que vuelven cada vez más desagradable la convivencia cotidiana. “Parece un baño público, cada vez peor”, expresaron.
Las fotografías compartidas muestran importantes acumulaciones de agua sobre una superficie deteriorada, con restos de ladrillos y escombros dispersos. Ante este panorama, los vecinos reclaman una intervención definitiva que permita reparar la calle y solucionar el problema cloacal que, aseguran, continúa afectándolos.







