Diez años de amor y resistencia: la historia de una pareja platense que lucha contra los prejuicios

Diego de Jesús Arias y Nicolás Rodríguez celebran una década juntos. Se casaron en San Carlos y aseguran que atravesaron discriminación, dificultades económicas y problemas habitacionales. Pese a todo, siguen apostando al amor y sueñan con tener su casa propia

Diez años de amor, desafíos y resistencia. Esa es la historia de Diego de Jesús Arias y Nicolás Rodríguez, una pareja de La Plata que celebra una década de relación después de haber atravesado momentos difíciles, situaciones de discriminación y una larga lucha por conseguir estabilidad habitacional. A pesar de los obstáculos, aseguran que el amor que los unió en 2016 continúa siendo su principal fortaleza.

Todo comenzó a principios de noviembre de aquel año, cuando un mensaje por chat cambió sus vidas. Nicolás tenía entonces 21 años y Diego 46. La diferencia de edad nunca fue un impedimento para construir una relación que, con el paso del tiempo, se transformó en un proyecto de vida compartido.

El 4 de marzo de 2022 decidieron dar un paso más y contrajeron matrimonio en San Carlos. Según cuentan, fueron la primera pareja del mismo sexo en casarse en ese lugar, un acontecimiento que recuerdan con orgullo y emoción. Para ambos, aquella ceremonia significó mucho más que formalizar su relación: representó una conquista personal frente a los prejuicios sociales.

Sin embargo, el camino no estuvo libre de dificultades. Diego y Nicolás denuncian haber sufrido situaciones de discriminación, especialmente al intentar alquilar una vivienda. Relatan que atravesaron numerosas mudanzas, momentos de extrema vulnerabilidad económica y hasta situaciones en las que no contaban con recursos suficientes para alimentarse.

La búsqueda de un hogar también estuvo atravesada por el amor hacia sus animales, a quienes consideran integrantes fundamentales de su familia. Conviven con una perra y varios gatos, y explican que encontrar una vivienda donde todos sean aceptados se convirtió en un desafío permanente. Además, aseguran atravesar actualmente una situación angustiante relacionada con la retención de otros perros de su familia.

En ese contexto, ambos expresan preocupación por lo que consideran un aumento de los discursos discriminatorios hacia la comunidad LGBTIQ+. Según sostienen, las situaciones de rechazo que vivieron reflejan prejuicios que todavía persisten y que dificultan el acceso a derechos básicos, como conseguir una vivienda digna.

Pero no todo fueron obstáculos. Durante estos diez años también encontraron personas que los acompañaron y les brindaron contención en los momentos más complicados. Amigos y seres queridos se transformaron en una red de apoyo fundamental para continuar adelante cuando las dificultades parecían superar sus fuerzas.

Hoy, una década después de aquel primer mensaje, Diego y Nicolás siguen eligiéndose y mantienen intacto el sueño de construir un futuro más tranquilo. “Después de diez años seguimos juntos. Seguimos soñando. Y esperamos muchos más años de amor, de casa propia y de justicia”, expresaron, convencidos de que su historia demuestra que el amor también puede ser una forma de resistencia.