“Si no quiere estar, que se vaya”: la dura amenaza que sacude al Gobierno de Milei

La falta de definiciones políticas y el freno de la agenda legislativa profundizaron las diferencias dentro del oficialismo. En Casa Rosada cuestionan el liderazgo interno y crece la tensión con la senadora Patricia Bullrich

El Gobierno de Javier Milei atraviesa un escenario de creciente tensión interna, marcado por la falta de avances legislativos, las diferencias entre sus principales referentes y una agenda política que permanece prácticamente paralizada. En medio de los cuestionamientos a la conducción, el oficialismo decidió postergar las principales definiciones hasta después de la visita del papa León XIV a la Argentina.

La mesa política libertaria volverá a suspender este martes su reunión por tercera semana consecutiva. Desde el entorno presidencial reconocen que los viajes de Milei, las elecciones regionales y la llegada del Sumo Pontífice alteraron las prioridades. Sin embargo, puertas adentro comenzaron a surgir críticas más profundas sobre la ausencia de decisiones estratégicas.

“Desde marzo a esta parte no sacamos nada relevante. No tenemos agenda porque no hay conducción”, disparó un integrante del oficialismo ante la Agencia Noticias Argentinas, en una crítica que apunta directamente a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La falta de coordinación también impacta sobre las negociaciones con los gobernadores aliados y la reforma electoral que pretende impulsar el Ejecutivo con la mirada puesta en 2027.

A este escenario se sumó un nuevo foco de conflicto con Patricia Bullrich. La senadora mantiene diferencias cada vez más visibles con sectores de la conducción libertaria, que interpretan algunos de sus movimientos políticos como desafíos a la autoridad partidaria. En Balcarce 50 consideran que sus declaraciones y posicionamientos podrían terminar afectando su relación con el propio Presidente.

“No hay retorno. Si no quiere estar acá, que se vaya. La foto del lunes es casi mafiosa. Desafía a la autoridad”, señalaron desde uno de los despachos de Casa Rosada. El malestar surgió después de que circulara una imagen de Bullrich reunida con su equipo legislativo, interpretada por algunos funcionarios como una demostración de poder frente a la conducción nacional.

Las críticas también llegaron desde el entorno del asesor presidencial Santiago Caputo. “Está muy desorientada. Una cosa es ponerse en valor, otra atacar a tu Gobierno”, expresaron cerca del funcionario. Las declaraciones reflejan el nivel de confrontación que atraviesa al oficialismo mientras intenta recuperar la iniciativa política.

En este contexto, Karina Milei buscó fortalecer su posición con el respaldo de Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem. Los dirigentes se mostraron cercanos a la senadora neuquina Nadia Márquez, cuyo nombre comenzó a circular como una posible alternativa para reemplazar a Bullrich al frente del bloque de La Libertad Avanza en el Senado.

Mientras tanto, el Gobierno apuesta a que la finalización de la visita papal permita retomar las negociaciones y ordenar las disputas internas. Sin embargo, la falta de acuerdos, los cuestionamientos a la conducción y la pelea por el control legislativo amenazan con complicar la estrategia oficialista de cara a las elecciones presidenciales de 2027.