"Recordar me sensibiliza": la vecina todoterreno de La Plata que se levantó de dos tragedias y hoy da la vida por los niños

Sociedad 24/01/2022 . Hora: 11:06
”Recordar me sensibiliza”: la vecina todoterreno de La Plata que se levantó de dos tragedias y hoy da la vida por los niños
Francisco Angulo
Por Francisco Angulo
Periodista.

Ethel hace 22 años que vive en Altos de San Lorenzo y tuvo un recorrido lleno de obstáculos tristes: perdió su casa precaria en la inundación del 2013 y luego, cuando había construido una casa de material, un devastador incendio la dejó sin nada.

En diálogo con LAPLATA1.com, esta luchadora cuenta cómo transformó ese dolor en ayuda para el resto de la comunidad.

“Siempre fui solidaria. Vivo hace 22 años en Altos de San Lorenzo. Empezamos desde abajo, compramos un terreno y levantamos una casa precaria. Perdimos todo en la inundación. Toqué muchas puertas pero no recibí ayuda de los comedores de la zona. Con mucho trabajo nos levantamos nuevamente, mi esposo empezó a trabajar en YPF, y pudimos comprar una casa de material”, recuerda.

Pero la tragedia volvió a tocar su puerta: “Sufrimos un incendio y perdimos en 20 minutos todo. Nosotros no estábamos en el lugar pero fue muy doloroso. La que me ayudó fue la gente y también desde la Iglesia”.

Estuvieron 3 meses sin casa. Debieron peregrinar por las casas de sus familiares quienes les hacían un huequito. Pero no era fácil: son seis. Ella, su marido Álvaro y los cuatro pequeños.

Cuando lentamente se pudo recuperar de ese golpazo y el bolsillo dio una tregua, Ethel transformó lo que le había sucedido en ayuda. Armó su propio comedor: Mi Pequeño Mundo. Todo desde su casa de 87 entre 27 y 28.

“Es abierto para todo el mundo, no solamente para la gente del barrio. Lo hago así por la experiencia que tuve en la inundación”, cuenta.

Desde hace un año empezaron un proyecto muy interesante: que todos los niños tengan su festejo de cumpleaños con una torta. 

“Una mama nos pidió ingredientes para una torta, y ahí nos pusimos a conversar con vecinos y la familia, y nació el proyecto de poder festejarle el cumpleaños a todos”, explica. Con la segunda ola de casos todo volvió a complicarse: hacían la torta pero no festejaban el cumple de forma presencial.

“Fue doloroso y los niños estaban tristes porque ellos esperaban ese festejo, se habían acostumbrado. Fue un cambio brusco. Y además cayó mucho las donaciones solidarias, y todo sale de nuestros bolsillos. Hace poco volvimos. Pero este mes se me está complicando en lo económico”, agrega.

"Recordar algunas cosas me sensibiliza pero me da fuerzas para seguir", completa Ethel, quien motoriza un pedido a la comunidad para mantener esta gran obra donde asisten más de 140 familias.

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