De Brasil a La Plata sin escalas: conoció a su novio vendiendo tortas en Copacabana y armó un grupo clave para las mujeres

Sociedad 21/03/2022 . Hora: 12:29
De Brasil a La Plata sin escalas: conoció a su novio vendiendo tortas en Copacabana y armó un grupo clave para las mujeres
Francisco Angulo
Por Francisco Angulo
Periodista.

Cris llegó de Brasil a La Plata hace tres años. En el 2016 conoció en Copacabana a un platense cuando vendía tortas. Fue un flechazo.

PRESIDENCIA DE NACIÓN

Hoy ya está radicada en nuestra ciudad. Prefirió quedarse de este lado de la frontera. En diálogo con LAPLATA1.com, esta brasilera de 37 años cuenta un poco de su vida y un particular grupo de WhatsApp que armó con otras mujeres.

“Estudio Ciencias de la Educación en la UNLP, algo que también estudiaba en Brasil. Me vine porque soy pareja de un platense y estamos juntos desde hace 5 años. En enero del 2020 me agarró la pandemia, y ahí tuve que hacer una elección. Si salía de Argentina ya no podía volver, y resolví quedarme”, cuenta.

Banco Provincia

Hoy Cris da clases de literatura y participará de la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires. 

Pero hay algo muy interesante que armó esta brasilera en La Plata: un grupo de ayuda comunitaria entre mujeres. Todo de manera virtual. Por WhatsApp.

“Hay muchas madres solas pidiendo ayuda alimentaria, ropa, material didáctico. Cosas muy básicas. Yo soy madre de 3 hijos y la pasé muy mal en algún momento, entonces me causa una sensibilidad instantánea leer ese tipo de relatos porque me identifico”, dice.

FLASH MONEY

Y agrega: “La idea del grupo es ayudar mutuamente a través del intercambio servicios. Si una mujer vende empanadas y la otra hace servicio de limpieza, yo contrato los servicios de ellas. Les voy a dar prioridad a ellas, a las mujeres del grupo”.

“Creamos una red colaborativa, promovemos la donación de ropa, mercadería y zapatillas. Y también difundir información sobre oportunidades laborales o servicios de salud”, cuenta Cris.

Cada vez más mujeres se suman. Y en tono reflexivo considera: “No veo muchas diferencias entre las mujeres de aquí y de Brasil. El escenario no cambio mucho en toda América Latina, y más con la situación pandémica. Sobre todo para las mujeres que manejan financieramente a las familias, que están solas. Quizás en Brasil haya más dificultad con lo racial. Una mujer negra y pobre tiene más dificultades de ingresar al mercado laboral. Cuanto más oscuro el color de piel, más difícil encontrar un trabajo”.

Su sueño es que este grupo se transforme en una ONG, algo más institucional. Por el momento, sin embargo, su celular colapsa. Cada vez más mujeres se suman a esta interesante red de ayuda mutua.

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