El Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata absolvió a César Adrián Onzari, acusado hace 7 años de "abuso sexual simple agravado" contra su hijo de 6 años. La jueza Carolina Crispiani resolvió que no se alcanzó el grado de certeza exigido: "más allá de toda duda razonable".
Tras el fallo, Onzari rompió el silencio en redes: "Hoy pude limpiar mi nombre. Siempre fui, soy y seré agradecido al apoyo de cada ser querido que llegó a mi vida". Hace siete años que no ve al menor por la causa que ahora terminó.
La fiscalía había pedido 5 años de prisión. La querella reclamó 10 años y detención inmediata. La defensa de Gascón y Molina sostuvo que el hecho no estaba probado y pidió la absolución. El tribunal falló a favor de la defensa.
Crispiani fue tajante con un punto clave: "En delitos de abuso sexual infantil, la perspectiva de infancia no autoriza a flexibilizar el estándar de certeza". Para la jueza, la justicia debe proteger a la víctima pero también garantizar el debido proceso.
El fallo marcó "lagunas probatorias". La madre del nene dio versiones distintas sobre cómo se conoció la denuncia. Un episodio donde le bajaron los pantalones fue interpretado como "broma", "corrección" o "conducta lesiva" según quién lo relatara.
La Cámara Gesell tampoco alcanzó. "El testimonio carece de corroboración externa", sostuvo la magistrada. Sin datos periféricos que lo respalden, el relato del nene no pudo sostener la acusación según el estándar penal.
"Subsiste un estado de incertidumbre que impone la absolución", cerró Crispiani, aplicando el principio de inocencia y la regla "in dubio pro reo". Onzari, que participa de una red de padres víctimas de falsas denuncias, quedó libre de culpa y cargo.