El accidente aéreo que conmocionó a Río de Janeiro dejó seis muertos en la mañana de ayer. Dos helicópteros chocaron en el barrio de Recreio dos Bandeirantes, zona oeste de la ciudad, y la explosión posterior los destruyó por completo.
El choque ocurrió a las 8:59 hora local. Según el Cuerpo de Bomberos, una aeronave cayó primero y cinco cuerpos calcinados fueron hallados en su interior. Cien metros más allá apareció el segundo helicóptero con la sexta víctima.
Entre los fallecidos estaban los argentinos Gaspar Prim Díaz, conocido como Gaspi, y Lucas Vignale. Ambos viajaron juntos a Río y habían publicado imágenes de su estadía horas antes. Gaspi tenía 23 años, 2,8 millones de seguidores y su saludo “Buenas” era viral en YouTube.
Lucas Vignale tenía 28 y era productor audiovisual. Trabajó con Bizarrap, Duki, Wos, Trueno y Nicki Nicole. Su corto “La Pasión” con Lorenzo Ferro y el largometraje “El Tren Fluvial” en Berlín 2026 marcaban su proyección internacional.
Otra víctima fue el cantante estadounidense Oliver Tree, de 32 años. El autor de “Life Goes On” se preparaba para una gira europea en julio. En los helicópteros también murieron los pilotos Alexandre Souza y Charles Marsillac, y el productor brasileño Lucas Frota.
La investigación ya apunta a los dueños de las aeronaves. Uno de ellos es Oswaldo de Luca Filho, propietario del Bell 206B matrícula PP-MAC. En julio de 2025 la ANAC de Brasil lo multó con 8000 reales por negarse a entregar libros contables e información a los inspectores.
El otro helicóptero, un Airbus H125 matrícula PR-DJJ, pertenece a Mauricio da Cunha e Silva Espíndola Dias, empresario con negocios en Río y San Pablo. La Fuerza Aérea Brasileña confirmó los registros de ambas aeronaves involucradas.
El impacto fue devastador. El portavoz de Bomberos, Fabio Contreiras, describió una “lluvia de piezas metálicas” que salió disparada a las calles. El fuego destruyó unos 20 autos eléctricos estacionados, aunque no hubo heridos en tierra.
Las autoridades analizan ahora cámaras de seguridad que captaron el descenso descontrolado antes de la explosión. La FAB y los peritos trabajan sobre los restos para determinar qué provocó la colisión entre dos máquinas que volaban sobre una zona residencial.