En la Municipalidad de La Plata crece el malestar por el funcionamiento de ABSA. Funcionarios, concejales y delegados admiten por lo bajo que la empresa provincial se convirtió en uno de los principales dolores de cabeza de la gestión local, obligándolos a enfrentar diariamente el enojo de miles de vecinos sin tener herramientas para ofrecer soluciones.
El 147, la línea municipal de atención ciudadana, recibe una enorme cantidad de reclamos por desbordes cloacales, pérdidas de agua y caños rotos. Según relatan desde distintas delegaciones, en muchos casos ABSA inicia trabajos que luego quedan abandonados durante días o semanas, generando más complicaciones que soluciones.
“Nosotros somos los que ponemos la cara con los vecinos porque ellos se viven borrando”, resumió un delegado consultado por LAPLATA1.com, cansado de una dinámica que se repite en distintos barrios de la ciudad.
Un funcionario municipal fue todavía más contundente. “Cada vez que llueve rogamos que no pase nada fuera de lo común porque la falta de mantenimiento se nota, faltan obras y es real que muchos reclamos quedan inconclusos. Tampoco nos resuelven a nosotros, imaginate”, explicó.

Y lanzó una frase que resume el clima que se vive puertas adentro: “El costo político lo paga el intendente y no ABSA”.
Las quejas también llegan desde los vecinos. Una frentista del casco urbano aseguró que vive “todos los días con la calle llena de agua”, una situación que, además de generar complicaciones, representa un riesgo para quienes circulan por la zona. “Es muy resbaloso y peligroso para la gente que tiene problemas para caminar”, sostuvo.
En Villa Castells el panorama no es mejor. Allí afirman que son “el barrio más abandonado por ABSA” y que las respuestas nunca llegan de manera concreta mientras los problemas se acumulan.
Dos delegaciones municipales que hablaron con LAPLATA1.com coincidieron en que la mayor parte de las quejas vecinales están vinculadas a la empresa de agua y saneamiento. “Tenemos que contener permanentemente a vecinos que la mayoría de las veces no podemos ayudar porque tampoco nos contestan o nos brindan soluciones. Lo peor es que hay cosas que pueden resolverse fácilmente”, señalaron.
Otro delegado cerró con una crítica aún más dura y recordó una herida que sigue abierta en la ciudad: “Esta localidad sufrió mucho la inundación de 2013 y ABSA tuvo mucho que ver. No puede ser que se tomen tan a la liviana justamente lo que pasa en La Plata”.








