Por Lic. Belén Santisteban – M.P. 53.820
La salud mental atraviesa uno de sus momentos más complejos. Quienes trabajamos en el campo de la psicología vemos a diario cómo aumentan las demandas de atención mientras los recursos disponibles resultan insuficientes para dar respuestas oportunas.
Las salitas de atención primaria reciben cada vez más consultas, los hospitales públicos trabajan bajo una fuerte presión asistencial y el acceso a tratamientos privados se ha vuelto una dificultad para muchas familias debido al incremento de los costos. En paralelo, numerosas personas atraviesan situaciones de angustia, ansiedad, depresión y otros padecimientos sin encontrar espacios accesibles donde ser escuchadas y acompañadas.
La problemática adquiere una dimensión aún más preocupante cuando se observan los indicadores vinculados al suicidio, una de las expresiones más dolorosas del sufrimiento psíquico. Especialistas coinciden en que la prevención requiere políticas públicas sostenidas, dispositivos de atención accesibles y redes comunitarias capaces de detectar y acompañar a quienes atraviesan momentos de crisis.
Frente a este escenario nació PAC (Psicología Accesible Comunitaria), una iniciativa integrada por psicólogas y psicólogos que busca acercar herramientas de cuidado y acompañamiento a distintos sectores de la comunidad.
El proyecto desarrolla talleres en barrios, actividades comunitarias, acciones solidarias y espacios de atención psicológica con honorarios accesibles. La propuesta parte de una convicción sencilla pero profunda: la salud mental no puede ser un privilegio reservado para quienes pueden pagarla.
Desde PAC entendemos que el sufrimiento psíquico no ocurre en el vacío. Las dificultades económicas, la incertidumbre laboral, la soledad, la fragmentación de los vínculos y las distintas formas de exclusión social también impactan en la salud mental de las personas.
Por eso creemos que fortalecer la comunidad es parte de la respuesta. Generar espacios de encuentro, escucha y acompañamiento no reemplaza a los tratamientos profesionales, pero sí contribuye a construir redes de contención que muchas veces resultan fundamentales.
La salud mental es un derecho. Y como todo derecho, requiere compromiso, inversión y una mirada colectiva que permita garantizar el acceso a quienes más lo necesitan.
PAC – Psicología Accesible Comunitaria
Lic. Laura Wernicke
Lic. Bernardo Schiavi
Lic. Belén Santisteban








