Los vecinos de la calle 49, en las esquinas de 202 y 203, volvieron a reclamar una solución por el mal estado de la calzada, donde enormes pozos complican el tránsito y representan un riesgo tanto para automovilistas como para motociclistas y ciclistas.
Según relataron, cada vez que llueve los baches se llenan de agua y se transforman en verdaderas trampas, ya que resulta imposible calcular su profundidad. La situación genera complicaciones para quienes circulan diariamente por la zona y aumenta el riesgo de roturas en los vehículos.
Los frentistas explicaron además que el problema se agrava porque en el terreno lindero hay árboles de gran porte que mantienen la calle en sombra durante gran parte del día. Como consecuencia, el agua tarda mucho más en evaporarse y los pozos permanecen cubiertos durante varios días después de cada lluvia.
Ante este panorama, los vecinos solicitaron una intervención para reparar la calzada y evitar que el deterioro siga avanzando. Aseguran que el estado de la calle empeora con el paso del tiempo y reclaman una respuesta antes de que se produzca un accidente.







