La llegada de las bajas temperaturas volvió a dejar al descubierto los problemas de infraestructura en las escuelas públicas de la región. En esta oportunidad, la comunidad educativa del Normal 1 de La Plata denunció que gran parte del establecimiento permanece sin actividad debido a las fallas en el sistema de calefacción.
Según expresaron alumnos de la institución, las estufas de numerosas aulas están rotas, no funcionan correctamente o directamente no cuentan con el suministro de gas habilitado. Como consecuencia, las autoridades del colegio debieron implementar un sistema de rotación de salones para intentar sostener las clases.
Los estudiantes aseguran que esa modalidad provoca que muchos cursos pierdan jornadas completas de estudio, ya que no siempre hay espacios disponibles para trasladarse. “La mitad del establecimiento está sin clases”, afirmaron con preocupación.
La situación generó un fuerte malestar entre los alumnos, quienes cuestionan que luego se les exija asistencia y rendimiento académico cuando, según sostienen, la escuela no cuenta con las condiciones mínimas para garantizar el normal desarrollo de las actividades.
Desde la comunidad educativa remarcaron que los reclamos por problemas edilicios se repiten todos los años. Además de la falta de calefacción, señalaron deficiencias vinculadas con ventiladores, mesas, sillas, pizarrones y persianas, inconvenientes que aseguran nunca reciben una solución definitiva.
También cuestionaron la falta de presupuesto para el mantenimiento del edificio. Indicaron que en varias oportunidades el propio colegio debió organizar rifas para recaudar fondos destinados a realizar trabajos básicos, como la pintura de distintos sectores de la institución.
En ese sentido, recordaron que las obras inauguradas el año pasado estuvieron enfocadas principalmente en la fachada del edificio, mientras que los problemas estructurales en el interior continúan sin resolverse.
Finalmente, señalaron que las autoridades del establecimiento ya elevaron los reclamos correspondientes ante la Dirección General de Cultura y Educación y el Consejo Escolar. Sin embargo, aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas favorables y que la comunidad educativa continúa adaptándose como puede para enfrentar la ola de frío.