La actividad industrial en la provincia de Buenos Aires continúa mostrando señales de retroceso. Según datos difundidos por el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, la producción manufacturera registró una caída del 6,9% en el primer trimestre de 2026 respecto del mismo período de 2023, consolidando un escenario de fuerte deterioro para el principal distrito industrial del país.
El informe sostiene que el descenso no se limita a un puñado de sectores, sino que atraviesa a la amplia mayoría de las ramas industriales. Entre las más afectadas aparecen la producción de metales comunes, con una baja del 36,5%; minerales no metálicos, con un retroceso del 25,2%; caucho y plástico, que cayó 24,5%; papel y cartón, con una disminución del 20,8%; y la fabricación de vehículos automotores, que descendió 18,5%.

Los indicadores vinculados al consumo energético también reflejan la pérdida de actividad. En la provincia de Buenos Aires, la demanda eléctrica disminuyó 9,5% respecto de 2023, mientras que la demanda energética industrial a nivel nacional retrocedió 10,2%. El dato más contundente corresponde al gas entregado a usuarios industriales bonaerenses, que registró una caída del 33,1%.
Para el Gobierno bonaerense, estos indicadores confirman el impacto del actual esquema económico sobre el aparato productivo. “La demanda energética confirma el industricidio”, sostuvo López al presentar los datos, al remarcar que el menor consumo de electricidad y gas es consecuencia directa de una reducción en la producción.

El ministro también aseguró que la provincia es la jurisdicción que más sufre este escenario debido a su peso dentro de la economía nacional. Buenos Aires concentra aproximadamente el 50% de toda la industria argentina, por lo que cualquier retracción del sector repercute con especial intensidad sobre el empleo, la producción y la actividad económica bonaerense.
En ese marco, López cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y afirmó que “la producción industrial y la demanda energética deprimidas son síntomas de un modelo que castiga el valor agregado nacional”.

Además, planteó que es necesario impulsar una alternativa que vuelva a priorizar el desarrollo industrial como motor del crecimiento económico y la generación de empleo.








