A dos semanas del comienzo de las restricciones en el suministro de GNC, el conflicto sigue lejos de resolverse en La Plata. El Sindicato Unión Conductores de Taxis volvió a denunciar que las estaciones de servicio no respetan la prioridad para los vehículos de transporte público y lanzó una dura advertencia: si la situación no cambia, realizará una medida de fuerza frente al Palacio Municipal.
El reclamo fue encabezado por el secretario general del gremio, Juan Carlos Berón, quien aseguró que los taxistas, remiseros y transportistas escolares siguen realizando largas filas junto a los vehículos particulares, perdiendo horas de trabajo y, en muchos casos, quedándose sin combustible para completar sus jornadas.
“Nosotros no queremos que carguen solamente los taxis, pero sí que haya al menos dos surtidores exclusivos para quienes trabajamos con GNC”, sostuvo Berón. Según explicó, esa fue una de las medidas que el Municipio habría acordado con las estaciones de servicio para agilizar el abastecimiento del transporte público, aunque denunció que en la práctica no se está cumpliendo.
El dirigente recorrió distintas estaciones de servicio de la ciudad y puso como ejemplo la ubicada en 60 y 131, donde aseguró que la prioridad prometida nunca se implementó. También cuestionó que los establecimientos abran varias horas después de que comienzan a trabajar los choferes y que, tras vender el cupo diario, cierren rápidamente sus surtidores.
Berón estimó que alrededor de 1.500 taxistas quedan cada día sin poder cargar GNC y deben recorrer distintos puntos de la ciudad intentando conseguir combustible, con esperas que pueden extenderse entre una y tres horas. Esa situación, explicó, impacta directamente en los ingresos de los trabajadores.
Por ese motivo, el gremio reclamó que la Municipalidad aplique sanciones a las estaciones que incumplen la prioridad acordada e incluso planteó que se evalúen clausuras temporales para quienes persistan en esa conducta. “Tienen que aplicar sanciones. A estas estaciones de servicio directamente hay que multarlas o clausurarlas por un tiempo para que aprendan a hacer lo que tienen que hacer”, afirmó.
Además, el dirigente recordó que taxis, remises y transportes escolares forman parte de un servicio regulado por la Comuna, por lo que consideró que el Municipio tiene la obligación de garantizar condiciones que permitan desarrollar la actividad. “Del GNC viven unas 3.000 familias de taxistas y otras 3.000 de remiseros. Si no tienen GNC, no pueden trabajar ni mantener a sus familias”, remarcó.
Mientras tanto, Camuzzi mantiene habilitadas solamente 15 estaciones de servicio con expendio limitado de GNC mediante un sistema de cupos diarios de entre 2.000 y 4.000 metros cúbicos, mientras que cerca de 30 estaciones de La Plata, Berisso y Ensenada continúan sin vender gas natural comprimido.