La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil confirmó una condena millonaria contra un hombre por los daños ocasionados a su hija al negarse a reconocerla durante años. El tribunal ratificó que deberá abonarle una indemnización de 65 millones de pesos, más los intereses correspondientes.
La demanda fue presentada por una mujer, hoy de 37 años, quien reclamó una reparación económica por las consecuencias que le provocó haber crecido sin el reconocimiento legal de su padre. La filiación quedó establecida recién en 2022, tras una sentencia dictada en un proceso judicial previo.
Según el expediente, la demandante sostuvo que esa negativa le generó perjuicios morales, psicológicos y patrimoniales. En primera instancia, la Justicia concluyó que el hombre conocía la existencia de su hija desde 2004, cuando ella tenía 15 años, y aun así no avanzó con el reconocimiento.
La sentencia original fijó una indemnización de 30 millones de pesos por daño moral, 15 millones por daño psíquico y tratamiento psicológico y otros 20 millones por perjuicio material. Además, dispuso que los intereses se computaran desde diciembre de 2004.

El demandado apeló la decisión al cuestionar la existencia de una conducta antijurídica, el criterio de responsabilidad, el nexo causal, el monto de la indemnización y la fecha desde la cual debían calcularse los intereses. También aseguró que recién en 2017 tomó conocimiento del embarazo y del nacimiento de la joven y afirmó que ella demoró varios años en iniciar la demanda.
Sin embargo, la Sala M de la Cámara rechazó esos argumentos y concluyó que las pruebas reunidas en el expediente demostraban que el hombre conocía, o al menos debía conocer, la existencia de su hija desde 2004. Para arribar a esa conclusión, los jueces valoraron declaraciones testimoniales, registros migratorios y documentación médica.
Además, el tribunal destacó que la historia clínica de la mujer reflejaba las consecuencias emocionales derivadas de la falta de reconocimiento paterno, entre ellas cuadros de ansiedad vinculados con la ausencia de la figura de su padre y el deseo permanente de establecer un vínculo con esa parte de su familia.
Finalmente, los camaristas señalaron que el demandado no presentó pruebas suficientes para respaldar su versión de los hechos y confirmaron íntegramente la condena, que asciende a 65 millones de pesos más los intereses acumulados.







