La calma en las universidades nacionales podría durar poco. A pesar del reciente acuerdo salarial alcanzado entre el Gobierno de Javier Milei y los gremios docentes y no docentes, las principales federaciones universitarias advirtieron que el conflicto sigue abierto y que no descartan una nueva ola de paros.
La advertencia fue realizada por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y la Conadu Histórica, que reclamaron la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario y exigieron que los salarios de julio, que se cobrarán en agosto, incluyan la totalidad de las actualizaciones previstas por esa norma.
Desde Conadu, que representa a docentes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y de otras casas de estudio del país, remarcaron que “no hay más excusas” para demorar el cumplimiento de la ley. “El conflicto universitario no está cerrado, hemos probado que luchar sirve y lo seguiremos haciendo”, afirmó la secretaria general de la entidad, Clara Chevalier.
El planteo llegó luego de que la Corte Suprema dejara firme la medida cautelar que ordena otorgar una recomposición salarial al personal docente y no docente de las universidades nacionales. Ahora, los gremios esperan que esa resolución tenga un impacto concreto en los próximos haberes.
En ese contexto, Conadu resolvió convocar a un nuevo plenario para evaluar si el Gobierno cumple con la decisión judicial. Si eso no ocurre, la federación analizará la convocatoria a nuevas medidas de fuerza.
Por su parte, la Conadu Histórica fue aún más contundente y anticipó que, si persiste el incumplimiento, profundizará el plan de lucha, incluso con acciones que podrían afectar el normal inicio del segundo cuatrimestre. La organización volverá a reunirse el próximo 15 de julio y el 5 de agosto realizará un Congreso Extraordinario para definir los pasos a seguir.
El acuerdo firmado con el Ejecutivo contempla una recomposición salarial del 24,33%, distribuida en un aumento del 21,33% desde junio y otro 3% en octubre. También prevé una actualización del 20% en los gastos de funcionamiento de las universidades, un refuerzo de $50.000 millones para hospitales universitarios y un incremento del 50% en las Becas Manuel Belgrano.
Sin embargo, los gremios consideran que esa mejora no alcanza para recuperar el poder adquisitivo perdido. Sostienen que los salarios universitarios acumulan un atraso cercano a los 45 puntos desde la llegada de Milei a la Presidencia, una situación que ya provocó más de 20 jornadas de paro durante el primer cuatrimestre y que ahora amenaza con volver a complicar el calendario académico.







