Una vecina de La Plata denunció públicamente a la empresa Despegar tras asegurar que le cancelaron, sin su consentimiento, un viaje familiar a Ushuaia que ya había abonado con más de un mes de anticipación. Según relató, la situación les hizo perder las vacaciones y también las reservas de alojamiento, traslados y excursiones.
De acuerdo con su testimonio de la víctima a LAPLATA1.com, la contratación se realizó el 2 de junio e incluía pasajes de ida y vuelta a Ushuaia para dos adultos y un menor, con fecha de viaje entre el 19 y el 23 de julio. Sin embargo, el 30 de junio recibió la noticia de que la reserva había sido cancelada y que se le había efectuado una devolución parcial del dinero, como si el pedido hubiera sido realizado por ella.
La mujer sostuvo que, al comunicarse con Aerolíneas Argentinas, le informaron que los vuelos continuaban programados y que el requerimiento de cancelación había sido gestionado por Despegar. A partir de allí comenzó un reclamo tanto en la agencia como por vía telefónica.
Según explicó, desde Despegar le reconocieron que no existía ningún pedido de cancelación de su parte y que la anulación se habría producido por un error de un agente de la empresa. Incluso le asignaron un número de reclamo interno y le indicaron que el caso sería analizado en un plazo de entre tres y siete días.
Siempre de acuerdo con su versión, la respuesta definitiva llegó el 11 de julio. Allí, afirma, la empresa admitió el error, pero sostuvo que no era posible reactivar los pasajes debido al aumento del costo de los vuelos y descartó cualquier tipo de compensación por la situación.
La vecina señaló que, mientras esperaba una solución, debió cancelar también el alojamiento, los traslados y las excursiones que ya tenía contratados para el viaje. Finalmente, indicó que Despegar le devolvió el importe abonado por los pasajes, aunque remarcó que ese nunca fue el objetivo de su reclamo.
“Nuestro reclamo hizo hincapié exclusivamente en no perder el vuelo”, expresó. Además, aseguró que ya presentó denuncias en distintos organismos y concluyó con un fuerte mensaje: “No pueden jugar con los ahorros de las personas”.









