El fuerte impacto que tuvo en redes sociales el cruce entre el director del Teatro Coliseo Podestá, Alejo García Pintos, y el concejal libertario Gastón Álvarez dejó mucho más que una discusión política. Según pudo saber La Rosca Platense de LAPLATA1.com, dentro del alakismo comenzó a tomar fuerza una idea: impulsar al actor para que tenga un rol protagónico en el armado político de cara a 2027.
La viralización de la publicación en el Facebook de LAPLATA1.com sobre la polémica, originada luego de que García Pintos llamara “gorda pañaleta” al presidente Javier Milei y recibiera la respuesta del edil de La Libertad Avanza, cosechó miles de interacciones. En el oficialismo local hicieron una lectura que los entusiasmó: aseguran que cerca del 90% de las reacciones fueron favorables al funcionario municipal. Esa repercusión no pasó inadvertida en el Palacio de calle 12.
“Tiene que ser candidato el año que viene”, fue una de las frases que, según reconstruyó este medio, comenzó a repetirse entre distintos dirigentes del oficialismo. Durante este lunes hubo intercambio de mensajes entre funcionarios, concejales alakistas y referentes del peronismo platense coincidiendo en que había que plantearle a Julio Alak la conveniencia de darle a García Pintos un lugar central en la estrategia política que empieza a diseñarse para el año próximo.
Quienes impulsan esa posibilidad sostienen que el actual director del Coliseo Podestá tiene una ventaja que pocos dirigentes poseen. Su nivel de conocimiento público no nació de la política sino de una extensa carrera como actor, con décadas de trayectoria en cine, teatro y televisión. Esa espalda, afirman, le permite decir lo que piensa sin cargar con el desgaste propio de quienes construyeron toda su carrera dentro de la política.
A esa condición le suman otro argumento: la gestión que viene desarrollando al frente del Coliseo Podestá está muy bien valorada. En el entorno de Alak destacan el perfil que logró darle al teatro y la buena recepción que tuvieron las distintas iniciativas culturales impulsadas desde su llegada.
No es la primera vez que García Pintos protagoniza declaraciones de fuerte contenido político. Sin embargo, dentro del oficialismo consideran que esta vez se combinaron todos los ingredientes para convertir el episodio en un hecho de alto impacto: el destinatario fue el propio presidente Javier Milei, el cruce fue amplificado por un concejal libertario y la discusión se potenció con la exposición que le dio este diario. La polémica rápidamente escaló y dominó buena parte de la conversación política local.
Según pudo saber La Rosca Platense de LAPLATA1.com, varios dirigentes creen que ese episodio dejó al descubierto una figura con capacidad para disputar el debate público en un escenario donde la confrontación con el mileísmo promete ocupar el centro de la escena. La lectura que hacen es que la campaña de 2027 estará atravesada por una fuerte polarización y que el peronismo necesitará dirigentes capaces de dar esas batallas tanto en los medios como en las redes sociales.
Por ahora no existe ninguna definición formal ni conversaciones institucionales sobre una eventual candidatura. Pero después del fenómeno que generó el “gorda pañaleta”, el nombre de Alejo García Pintos empezó a aparecer en una conversación que hasta hace apenas unos días no existía: la de su posible protagonismo político en la próxima campaña de Julio Alak.