Un tesoro natural a minutos de La Plata ya tiene su primera reserva privada

Impulsada por productores y propietarios ribereños de Berisso, la iniciativa abarca unas 100 hectáreas de humedales, busca preservar la biodiversidad del monte ribereño y promover el turismo ecológico sin afectar las actividades productivas tradicionales

La Región sumó un nuevo espacio dedicado a la conservación ambiental. A partir de una iniciativa de la Asociación de Productores y Propietarios Ribereños (APPR), quedó formalmente constituida la primera Reserva Natural Privada “Delta del Río Santiago”, un proyecto que apunta a proteger uno de los sistemas de humedales más importantes del área y preservar el valioso monte ribereño de Berisso.

La propuesta tiene una particularidad que la distingue de la mayoría de las reservas naturales: surgió por iniciativa de propietarios particulares, quienes decidieron avanzar de manera voluntaria con la protección de sus tierras. En esta primera etapa, el proyecto reúne unas 100 hectáreas distribuidas entre las propiedades de las familias Álvarez, Cortez, De Simone, Di Gilio, Gallosi, Leotta, Lugones, Machado, Magliano, Viegas y Zárate.

El naturalista Julio Milat, convocado para asesorar el proyecto, explicó que se trata de un “mosaico” de propiedades privadas, donde cada productor decide si desea incorporar o no su terreno a la reserva. Además, destacó el impulso que le dio a la iniciativa el presidente de la APPR, Jorge Barrionuevo.

El monte ribereño alberga alrededor de 170 especies de aves, reptiles, peces y mamíferos nativos. Según Milat, se trata de un ambiente de enorme valor ecológico que, pese a convivir con actividades productivas, mantiene una biodiversidad excepcional. Entre los ejemplos mencionó la presencia de bosques de aliso de río, una especie nativa que hace apenas una década no se registraba en la región y que hoy ya forma parte del paisaje.

Producción, naturaleza y turismo

Uno de los ejes centrales del proyecto es demostrar que la conservación puede convivir con la producción. En el Delta del Río Santiago se desarrollan actividades forestales con sauces y álamos destinados a la industria maderera, además de cultivos de caña, mimbre, apicultura, viñedos donde se elabora el tradicional Vino de la Costa, y plantaciones de ciruelas y cítricos.

A la vez, los impulsores de la reserva trabajan en el diseño de circuitos de turismo ecológico para que vecinos y visitantes puedan recorrer los humedales, observar aves, flora y fauna, realizar fotografía de naturaleza y conocer las producciones artesanales que caracterizan a la zona.

El proyecto también pone el foco en la preservación del patrimonio cultural del monte ribereño, con sus tradicionales viviendas elevadas de chapa y madera adaptadas a las crecidas del río y la historia de las primeras familias inmigrantes que poblaron el lugar. “Queremos mostrar ese paisaje ribereño que, aunque está a apenas media hora de La Plata, todavía mucha gente no conoce”, resumió Milat.