La causa que involucra a Facundo Moyano sumó este jueves un nuevo capítulo luego de que Candela Arizaga, la joven de 23 años que protagonizó el confuso episodio ocurrido durante la madrugada del martes en el barrio porteño de Belgrano, hablara públicamente y desligara al dirigente sindical de cualquier agresión.
A la salida de la Unidad de Flagrancia Norte de Saavedra, Arizaga confirmó además cuál es el vínculo que mantiene con el hijo de Hugo Moyano. “Es mi novio”, aseguró y explicó que, aunque la relación no estaba expuesta públicamente, se veían con frecuencia.
La joven sostuvo que lo ocurrido aquella madrugada estuvo relacionado con una situación personal y aseguró haber sufrido un “brote psicótico”. En ese sentido, defendió a Moyano y fue contundente: “El problema nunca fue Facundo, no me hizo nada”. Incluso manifestó que espera poder volver a verlo pronto.
Arizaga también reconoció que recuerda “muy poco y nada” de aquella madrugada. Según relató, previamente había ido a la cancha junto a Moyano y luego ambos regresaron al departamento ubicado en avenida del Libertador al 5400. Allí realizaron pedidos de comida y, de acuerdo con su versión, permaneció consciente hasta que se le “cruzaron los cables”.
La joven también negó que Moyano la hubiera obligado o incentivado a consumir cocaína. Si bien evitó profundizar sobre el consumo de sustancias, sostuvo que lo sucedido no estuvo relacionado con un problema de adicciones, sino con cuestiones psicológicas que atravesaba desde antes, aunque aclaró que no se encontraba bajo tratamiento.
El episodio había comenzado cerca de las 5 de la madrugada del martes, cuando Arizaga salió del edificio y fue vista desplazándose desorientada por avenida del Libertador. Moyano salió detrás de ella y poco después fue interceptado por efectivos policiales, mientras personal del SAME acudía al lugar.
En un primer momento, la joven habría manifestado ante los agentes que había sido agredida por el exdiputado. A partir de esos primeros elementos, el fiscal Julián Pistone, de la Unidad de Flagrancia Norte, dispuso la detención de Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Moyano recuperó posteriormente la libertad y la investigación continuó. Ahora, la declaración de Arizaga introduce un giro importante en el expediente: además de desligarlo públicamente, la joven expresó su deseo de que la causa sea levantada. La restricción perimetral de 300 metros que había sido impuesta inicialmente también fue revocada a pedido de la representación legal de Arizaga.