Después de que el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, cuestionara la nueva caída del Índice de Ventas Minoristas que elabora la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), desde la entidad defendieron el indicador y aseguraron que no existe una contradicción entre la evolución de las ventas de los comercios que releva y el desempeño de una plataforma de comercio electrónico.
El cruce se produjo luego de que CAME informara que las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% interanual en julio y 2,1% frente a junio. En los primeros siete meses del año, acumulan una baja de 2,7%.
Frente a esos datos, Galperin planteó que sería necesario comparar el volumen de operaciones que mide CAME con el que transacciona Mercado Libre Argentina, que, según afirmó, creció 38% en moneda constante durante el último trimestre. “Algo me dice que el volumen de Mercado Libre es mayor a todo lo que mide la CAME y nadie parece tenerlo en cuenta al anunciar el estado del consumo”, escribió.
Desde CAME, que preside Ricardo Diab, respondieron que el planteo compara dos universos diferentes. “El Índice de Ventas Minoristas de CAME no mide el consumo total del país ni pretende hacerlo: mide, desde hace más de 16 años, la facturación real de los comercios minoristas pyme que operan en todo el territorio nacional, deflactada por el IPC del Indec para aislar el efecto ‘precios’”, explicaron.
Según la entidad, el universo relevado está definido a partir de los tramos establecidos por la Resolución 19/2021 de la Secretaría PyME hasta el tramo II del sector comercio. El índice abarca seis rubros que, de acuerdo con CAME, representan cerca del 90% del comercio minorista pyme, con ponderaciones construidas sobre datos de ARCA.
“Es un termómetro de la pyme comercial argentina, no del e-commerce ni de la facturación agregada de una plataforma”, señalaron. En ese sentido, sostuvieron que comparar ambos indicadores constituye un error de base porque se trata de poblaciones diferentes.
Desde CAME remarcaron además que buena parte de los negocios incluidos en el relevamiento, entre ellos kioscos, ferreterías, panaderías y comercios de ciudades del interior, no comercializan sus productos a través de Mercado Libre. Aunque algunas pymes sí utilizan plataformas digitales, estimaron que el canal online representa alrededor del 25% de las ventas de las pequeñas y medianas empresas comerciales.
Por ese motivo, explicaron que una plataforma puede incrementar su volumen de operaciones como consecuencia de una mayor participación de mercado, cambios en los canales de comercialización o una concentración creciente del comercio electrónico, sin que esto implique necesariamente una recuperación de las ventas en los comercios de cercanía.
“Equiparar el volumen de una plataforma con lo que mide CAME es como sostener que las ventas mayoristas y las ventas de supermercados que releva el Indec deberían dar lo mismo: son cortes diferentes de la realidad, y ninguno refuta al otro”, agregaron.
Cómo se construye el índice de CAME
La entidad también defendió la metodología utilizada para elaborar el indicador. Explicó que el relevamiento se realiza sobre una muestra de comercios de todo el país y contempla dos grandes zonas: CABA y la provincia de Buenos Aires, por un lado, y el resto del territorio nacional, por otro.
Además, indicó que el cálculo excluye los casos extremos que puedan distorsionar el promedio y aplica correcciones sobre la subdeclaración de facturación. El objetivo es seguir la evolución de las ventas de las pymes comerciales mediante una metodología estable que permita comparar los resultados a lo largo del tiempo.
“CAME no improvisa: toma una muestra representativa de comercios de todo el país”, sostuvieron desde la entidad. También destacaron que los más de 16 años de continuidad del relevamiento permiten observar particularmente lo que sucede con los comercios del interior y de cercanía.
Finalmente, CAME atribuyó la caída registrada en julio al agotamiento del impulso generado por el aguinaldo y al mayor peso de las tarifas de invierno sobre el presupuesto de los hogares. Según la entidad, esos factores ayudan a explicar el retroceso de las ventas minoristas pyme, incluso en un escenario en el que otros canales de consumo, como el comercio electrónico, pueden mostrar una evolución diferente.