La ciudad cordobesa de Villa María puso en marcha un novedoso sistema de identificación obligatoria para perros y gatos que viven en esa localidad. A partir de la iniciativa, las mascotas deberán contar con una especie de Documento Nacional de Identidad (DNI) expedido por la Municipalidad.
El registro es gratuito y permite asociar a cada animal con su responsable. Entre otros datos, el documento incluye el nombre de la mascota, su raza, fecha de nacimiento y la información correspondiente al tutor o propietario.
La iniciativa tiene como objetivo fomentar la tenencia responsable y, al mismo tiempo, brindar a las autoridades una herramienta para actuar frente a diferentes situaciones. Por ejemplo, el registro permitirá identificar más rápidamente al responsable de un animal perdido y facilitar su regreso al hogar.
El DNI también servirá para reforzar los controles ante situaciones de abandono o maltrato. La normativa contempla fuertes sanciones económicas para quienes incumplan con las obligaciones vinculadas al cuidado de sus mascotas, con multas que pueden alcanzar los $844.000.
Entre las conductas que pueden derivar en sanciones aparecen el abandono, mantener animales en condiciones inadecuadas o someterlos a malos tratos. Las autoridades también podrán intervenir frente a situaciones que representen un riesgo para el bienestar del animal o para la convivencia en el espacio público.
El nuevo documento no reemplaza a la libreta sanitaria que se utiliza habitualmente en las veterinarias para registrar vacunas, tratamientos y controles médicos. Por el contrario, funciona como un complemento destinado específicamente a identificar al animal y vincularlo formalmente con su responsable.
La iniciativa también apunta a ordenar la información sobre la población canina y felina de Villa María y permitir que los datos puedan actualizarse cuando cambie el responsable o alguna de las características registradas de la mascota.
El sistema ya genera atención fuera de Córdoba por tratarse de una herramienta poco habitual a nivel municipal. Si la experiencia obtiene buenos resultados, podría convertirse en un antecedente para que otras ciudades del país evalúen mecanismos similares destinados a identificar mascotas y reforzar las políticas de tenencia responsable.








