Mariano Páez, el empresario santiagueño y padre de Agostina Páez, la abogada argentina que estuvo detenida en Brasil por realizar gestos racistas, quedó nuevamente en el centro de una polémica. Esta vez fue arrestado junto a su pareja, acusado de haber robado 1,5 millones de pesos de un comercio de materiales para la construcción en la ciudad de Termas de Río Hondo, Santiago del Estero.
Según la denuncia, el episodio ocurrió cuando Páez se encontraba dentro del establecimiento acompañado por su pareja, María Soledad Batule, de 34 años. En esas circunstancias, el empresario habría aprovechado una distracción de la cajera para apoderarse del dinero.
De acuerdo con la investigación, Páez habría tomado el efectivo y se lo habría entregado a Batule, quien está señalada como presunta coautora del hecho. Posteriormente, ambos abandonaron el comercio sin que la maniobra fuera advertida inmediatamente.
Sin embargo, las cámaras de seguridad del establecimiento habrían registrado los movimientos de los sospechosos. Esas imágenes se convirtieron en un elemento importante para la investigación y permitieron avanzar con las medidas judiciales.

A partir de la denuncia y los elementos reunidos, la Justicia ordenó una serie de allanamientos que terminaron con la detención de Páez y Batule. Durante los procedimientos, los efectivos policiales secuestraron 632.600 pesos en efectivo, una camioneta Toyota RAV4 y prendas de vestir que el empresario habría utilizado al momento del presunto robo.
Los dos sospechosos quedaron a disposición de la Justicia y aguardaban ser indagados para determinar sus responsabilidades en el episodio. Por el momento, la acusación se encuentra en etapa de investigación y no existe una condena por el hecho.
El caso volvió a poner bajo la mirada pública a la familia Páez, que meses atrás había alcanzado notoriedad nacional por la detención de Agostina en Brasil, acusada de injuria racial tras un episodio ocurrido en un bar de Río de Janeiro.
Además, en abril, Mariano Páez había protagonizado otra controversia cuando se difundió un video en el que aparecía imitando los movimientos y sonidos de un mono en un bar, poco después del regreso de su hija a la Argentina. Ahora, el empresario enfrenta una investigación penal por el presunto robo millonario.








