La disputa entre Axel Kicillof y Javier Milei sumó un nuevo capítulo alrededor de la obra pública. Un informe elaborado por el exsenador bonaerense Marcelo Daletto, a partir de datos del Ministerio de Economía, ubicó a la provincia de Buenos Aires entre los distritos que menor proporción de sus recursos destinaron a gastos de capital durante 2025.
Según el relevamiento, la Provincia destinó el 6,6% de su gasto total a erogaciones de capital, por debajo del promedio del conjunto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, que alcanzó el 9,5%. Nación, en tanto, destinó apenas el 3% de su gasto a ese concepto.
El ranking muestra fuertes diferencias entre las jurisdicciones. San Luis aparece en el primer lugar con el 28,8% de su gasto destinado a inversión y obra pública, seguida por Santiago del Estero, con el 19,8%, y Catamarca, con el 19%. En el extremo opuesto quedó Santa Cruz, con apenas el 1,1%.
El informe también reconoce uno de los principales argumentos que sostiene el reclamo bonaerense frente al Gobierno nacional: Buenos Aires aporta cerca del 40% de la recaudación tributaria nacional, pero recibe el 21,2% de la masa coparticipable. Sin embargo, el documento plantea que esa situación no debería impedir una discusión sobre la forma en que la administración provincial distribuye sus propios recursos.
Otro dato suma presión sobre la gestión de Kicillof. Aunque el gasto de capital bonaerense aumentó un 10% en términos reales durante 2025, su participación sobre el presupuesto total continuó siendo reducida. Y durante el primer trimestre de 2026, incluso cayó al 4,4%, por debajo del 6,6% registrado al cierre del año anterior.
La comparación histórica agrega otro elemento a la discusión. De acuerdo con el informe, los mayores niveles de gasto de capital en la provincia desde el retorno de la democracia se registraron durante las gestiones de Alejandro Armendáriz y Eduardo Duhalde. En el caso de Duhalde, el impulso a la inversión pública estuvo vinculado, entre otros factores, a la creación del Fondo del Conurbano.
Ese período también estuvo atravesado por la descentralización educativa, que obligó a la Provincia a asumir mayores responsabilidades de financiamiento y elevó de manera estructural el peso del gasto corriente. Aun así, la administración de Duhalde alcanzó en 1997 un pico histórico del 17,6% de gasto de capital.
Frente al escenario actual, Daletto propone establecer por ley un piso de inversión para la Provincia. La iniciativa plantea llevar progresivamente las erogaciones de capital al 10% del gasto en 2027, al 13% en 2028, al 16% en 2029 y finalmente al 20% en 2030.
La discusión vuelve así a poner el foco en una de las principales tensiones entre Kicillof y Milei: cuánto dinero se destina efectivamente a obras, infraestructura e inversión y cuánto queda absorbido por los gastos corrientes del Estado.
FUENTE: Dib