Una familia de Ensenada atraviesa desde hace cuatro meses una dura historia que en los últimos días comenzó a dar señales de esperanza. Junior tiene 29 años, sufrió graves complicaciones cardíacas y renales y, luego de una compleja operación, continúa recuperándose. En medio de ese proceso, sus seres queridos lanzaron un pedido urgente para conseguir 12 dadores de sangre.
Todo comenzó el 18 de abril, cuando el joven debió ser internado y terminó en terapia intensiva con insuficiencia cardíaca y renal, pese a no tener antecedentes previos. Según relató su mamá, Marcela, desde entonces sufrió shocks cardiogénicos, síncopes y diferentes episodios que deterioraron considerablemente su estado de salud.
Junior pasó los meses siguientes entre distintos centros médicos. Primero permaneció internado en el Hospital San Martín de La Plata y posteriormente fue derivado al Hospital El Cruce de Ensenada. A mediados de mayo comenzó con diálisis y su cuadro llegó a requerir que fuera intubado.
Con el correr de las semanas, los médicos resolvieron colocarle un cardiodesfibrilador implantable (CDI), procedimiento que se concretó el 6 de julio. Sin embargo, los problemas continuaron: seguía sufriendo síncopes y pérdidas de conocimiento, mientras necesitaba mantener las sesiones de diálisis. En ese escenario, a la familia le habían planteado la posibilidad de un trasplante cardiorrenal.

Frente a un panorama cada vez más complejo, su mamá decidió llevar el caso a la Fundación Favaloro. Allí Junior fue evaluado por un especialista en insuficiencia cardíaca y quedó internado. Tras varios días de estudios apareció una alternativa que cambió las expectativas de toda la familia: los médicos consideraron que podían intervenir su corazón y que existía una posibilidad de mejorar su cuadro.
El 7 de agosto fue sometido finalmente a una revascularización coronaria. Desde entonces permanece en recuperación, continúa con medicación y mantiene sus tratamientos de diálisis renal. Su evolución será clave para determinar los próximos pasos y la posibilidad de avanzar más adelante hacia un trasplante renal.

“Hoy tenemos una esperanza de vida que hace apenas un mes no teníamos”, expresó su mamá después de meses atravesados por internaciones, pérdidas de conocimiento e incertidumbre. “Junior tiene una nueva oportunidad”, resumió sobre el nuevo escenario que se abrió después de la operación.
Cómo ayudar a Junior
Ahora la familia necesita de la solidaridad de la región. Lanzaron una convocatoria para conseguir 12 dadores de sangre con el objetivo de reponer las unidades utilizadas durante el tratamiento de Junior. Quienes puedan colaborar pueden comunicarse al 221 363-6398 para coordinar o realizar consultas, mientras que los lugares habilitados para donar se encuentran detallados en el flyer difundido por sus familiares.









