Los casos de sífilis registraron un fuerte crecimiento en Argentina durante 2026 y los últimos datos oficiales volvieron a encender una alerta sanitaria. De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), se acumularon 31.338 casos en la población general, una cifra que representa un incremento del 80,8% respecto del promedio registrado para el mismo período entre 2022 y 2025.
La comparación muestra la magnitud del fenómeno: durante esos cuatro años la media acumulada había sido de 17.336 casos. El crecimiento también se observa entre las embarazadas, con 7.044 diagnósticos durante 2026, frente a un promedio previo de 5.529, lo que representa una suba del 27,4%. En tanto, los casos de sífilis congénita aumentaron 7,8%, al pasar de una media de 524 a 565.
“La situación en Argentina es muy preocupante con respecto a la sífilis”, advirtió la infectóloga Silvia González Ayala, integrante del Consejo Asesor de Profesores Extraordinarios y Jubilados de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP. La especialista puso el foco especialmente en la “alta circulación” de Treponema pallidum, la bacteria responsable de la infección.
Una de las mayores preocupaciones está puesta en los jóvenes. Según los datos epidemiológicos, el 76% de los casos corresponde a personas de entre 15 y 39 años, mientras que la incidencia más elevada se registra entre quienes tienen de 20 a 24 años. Ese perfil también se observa en los testeos que se realizan en dependencias de la Universidad Nacional de La Plata.
Rosana Toro, responsable del Centro de Asesoramiento, Prevención y Testeo de VIH y Sífilis de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, explicó que una mayor cantidad de testeos y las mejoras en los sistemas de notificación pueden haber contribuido al incremento de los diagnósticos, aunque sostuvo que esos factores no alcanzan para explicar semejante crecimiento. “Indudablemente existe una mayor exposición a los agentes de transmisión sexual”, señaló.
En el Laboratorio de Salud Pública de Exactas se realizan entre 50 y 100 pruebas gratuitas, confidenciales y sin turno previo el primer miércoles de cada mes. Los resultados están disponibles en aproximadamente 15 a 20 minutos y buena parte de quienes se acercan son jóvenes. “La mayoría de quienes concurren son estudiantes universitarios, con un promedio de edad de 24 años”, indicó Toro.
La sífilis es una infección de transmisión sexual que puede contagiarse durante relaciones vaginales, anales u orales sin preservativo y por contacto directo con lesiones, que no siempre son visibles. También puede transmitirse de una persona gestante al bebé durante el embarazo o el parto. En su primera etapa suele aparecer una lesión o úlcera denominada “chancro”, generalmente indolora, que puede desaparecer incluso sin tratamiento, aunque la infección permanece y puede continuar avanzando.
Los especialistas remarcan que la sífilis tiene cura y que el diagnóstico temprano resulta fundamental. El tratamiento habitual se realiza con antibióticos, principalmente penicilina G benzatínica, y está disponible en el sistema público de salud. Entre las principales medidas de prevención se encuentran el uso de preservativo desde el inicio hasta el final de las relaciones sexuales, el testeo periódico aun sin síntomas y los controles durante el embarazo para evitar casos de sífilis congénita.