La discusión salarial de los estatales bonaerenses vuelve a tomar temperatura. En la previa de la reapertura de las paritarias, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) presentó ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia un pedido formal para que el gobierno de Axel Kicillof adopte medidas destinadas a sostener y recuperar el poder adquisitivo.
El planteo aparece a pocos días de que la Provincia vuelva a sentarse con los gremios para discutir los salarios. Desde ATE pusieron el foco en el deterioro de los ingresos y también cuestionaron el impacto que, según el sindicato, tienen las políticas económicas del Gobierno nacional sobre las cuentas bonaerenses.
En ese sentido, señalaron particularmente la reducción de transferencias de recursos hacia las provincias y consideraron que esa situación termina repercutiendo sobre las condiciones de vida de los trabajadores. Frente a ese escenario, reclamaron a Kicillof que realice “los mayores esfuerzos posibles” para sostener los ingresos.
Otro de los puntos que encendió las alarmas del gremio es el endeudamiento de los hogares. ATE sostuvo que cada vez más familias deben recurrir al crédito para cubrir gastos cotidianos, entre ellos alquileres, servicios y alimentos, y planteó que la próxima negociación debería contemplar ese escenario.

La última paritaria se cerró en julio con un incremento del 7% escalonado entre julio y agosto, calculado sobre los salarios de junio. El acuerdo contó con el aval de los gremios estatales, docentes, médicos y judiciales e incluyó el compromiso de volver a abrir la discusión durante septiembre.
Ahora uno de los interrogantes pasa por los tiempos. Las liquidaciones de los salarios comienzan a mediados de mes y el margen para cerrar un entendimiento que tenga impacto inmediato en septiembre comienza a achicarse. Por eso, entre los trabajadores existe expectativa por saber si una eventual mejora correrá desde este mes o recién se trasladará a octubre.
Mientras ATE formalizó públicamente su reclamo, el Ejecutivo bonaerense mantiene contactos con referentes de UPCN y Fegeppba. Hasta el momento no trascendieron cifras ni detalles concretos de esas conversaciones, por lo que todas las miradas estarán puestas en la convocatoria de la próxima semana.
La negociación también tiene una agenda que excede lo estrictamente salarial. El último acuerdo incorporó el pase a planta permanente de trabajadores ingresados durante 2024 y 2025, modificaciones en los procesos de selección para cargos jerárquicos y mesas técnicas destinadas a discutir convenios colectivos y carrera administrativa.








