Murió Juan Honorio Tolosa Paz, padre de la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y una figura conocida en La Plata por una extensa y particular trayectoria que lo llevó por distintos ámbitos antes de dedicarse a la astrología.
Nacido en La Plata en 1950, Tolosa Paz pertenecía a una tradicional familia platense y durante su juventud estuvo vinculado al rugby: jugó en Los Tilos. También estudió Veterinaria y llegó a desempeñarse como ayudante de cátedra, aunque su recorrido laboral tomaría después caminos muy diferentes.

A lo largo de su vida tuvo una agencia de Prode, un criadero de pollos, un almacén y fiambrería y hasta un local de ropa en Pinamar. Tras atravesar una profunda transformación personal, comenzó a involucrarse cada vez más con la astrología, disciplina que finalmente se convirtió en una de sus grandes pasiones.
Con el tiempo se especializó en astrología psicológica y desarrolló parte de su actividad en España, donde dictó seminarios. Entre sus maestros estuvieron el antropólogo Eugenio Carutti y el astrólogo y psicoterapeuta Howard Sasportas. Su nombre alcanzó además repercusión pública por sus análisis y predicciones sobre acontecimientos políticos, económicos y sociales.

Su personalidad extrovertida y su particular manera de interpretar la realidad lo transformaron en un personaje conocido en La Plata. La propia Victoria Tolosa Paz habló varias veces públicamente de él y de una vida familiar poco convencional, definiéndolo como un “trotamundos” que pasó temporadas en Brasil y Europa antes de regresar y reencontrarse más profundamente con sus hijos.
De su matrimonio con Laura Figliozzi nacieron Consuelo, Victoria, Justina y Juan Honorio. La familia ya había atravesado un durísimo golpe en enero de 2018, cuando Juan Honorio hijo murió a los 38 años tras sufrir un accidente con su moto en el Distribuidor Pedro Benoit.
Una nunca está preparada para sentarse a escribir el día en que su padre se va. Hoy siento un profundo dolor pero al mismo tiempo una inmensa calma, porque te fuiste luchando. Te vi luchar hasta el final. Y al mismo tiempo sé que te fuiste de este plano, pero que vas a seguir estando siempre. Vos eras de esas personas que creían que el universo nos contiene a todos, que somos apenas una mínima partícula en esta inmensa galaxia. Tu búsqueda siempre estuvo ligada a lo esencial de la vida, los planetas, los astros, las vidas pasadas y las vidas futuras. Por eso sé que hoy estarás, sin duda, en algún lugar de ese cielo que tantas veces observaste y trataste de comprender. Querido papá, hoy te despido sabiendo que soy quien soy no solo por mi madre, sino también por vos, porque fuiste mi padre y porque dejaste en mí una manera de mirar la vida. Me quedo, sobre todo, con algo que nos enseñaste siempre: buscar en lo profundo de nuestra esencia la autenticidad del ser. Ser auténticos con nosotros mismos. Vos lo resumías de una manera muy sencilla y muy tuya: uno tiene que conocer su semilla. Si naciste con semilla de naranja, tenés que lograr ser la mejor naranja. Si naciste con semilla de manzana, tenés que poder manifestarte como manzana. Detrás de esas simples palabras había una enseñanza enorme: que muchas veces el sistema de valores en el que vivimos hace que el ser humano se aleje de sí mismo. Y siento que vos buscaste durante toda tu vida que nosotros, tus hijos, y también tus nietos, pudiéramos encontrar nuestra propia esencia, nuestro camino y nuestro destino. Ese aprendizaje vale para mí más que tantas otras cosas de esta vida. Aprendí de mi padre a preguntarme quién soy realmente. A buscar adentro de mí. A tratar de encarnar en esta vida aquello que vine a ser. Por eso hoy, en medio de este dolor inmenso, quiero decirte simplemente: gracias, papá. Gracias por enseñarme a buscar dentro de mi corazón quién soy realmente. A seguir mi corazón siempre y a escucharme. Gracias por las horas de astrología, por las cartas que compartimos, por nuestras conversaciones políticas, por esas miradas a veces dolorosas sobre nuestra patria, pero también por haber mantenido siempre la esperanza de que la Argentina va a salir adelante. Me quedan tus palabras, tus enseñanzas, tu búsqueda y una parte tuya viviendo para siempre en nosotros. Te mando un beso enorme, taurino. Te quiero mucho, papá. Te vamos a extrañar siempre. Y cada vez que mire el cielo, voy a saber que allí están los Honorios de mi vida, vos y Juancho ????
— Victoria Tolosa Paz (@vtolosapaz) September 17, 2026
La muerte de Juan Honorio Tolosa Paz padre enluta ahora nuevamente a una reconocida familia de la ciudad y, particularmente, a Victoria Tolosa Paz, quien a lo largo de los años recordó en distintas entrevistas la personalidad singular de su padre y la influencia que tuvo en su acercamiento e interés por la astrología.








