El Gobierno de la provincia de Buenos Aires reformuló el Programa Más Vida, una de sus principales herramientas de asistencia alimentaria para personas y familias en situación de vulnerabilidad. La actualización introduce cambios en los requisitos de acceso, reorganiza las prestaciones y redefine la población alcanzada.
La medida fue dispuesta por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, que conduce Andrés Larroque, mediante la Resolución N° 1914-MDCGP-2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial. La normativa deja atrás distintas disposiciones que regulaban el funcionamiento del programa y establece un nuevo Documento de Gestión.
Con la reformulación, Más Vida quedará organizado en cuatro componentes: Materno Infantil, Trabajadoras Vecinales, VIH (PAAI) y Celiaquía (PAAC). El objetivo es concentrar dentro del esquema la asistencia destinada a distintos grupos que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Entre los destinatarios se encuentran personas gestantes durante el embarazo, madres en período de lactancia, niñas y niños desde los seis meses hasta su ingreso a la escuela primaria, personas con diagnóstico de celiaquía y personas que viven con VIH. Hasta ahora, la información oficial del programa contemplaba asistencia materno-infantil y prestaciones específicas para personas con celiaquía y VIH.
La nueva normativa también modifica los requisitos de accesibilidad e incorpora un Marco Técnico Alimentario Nutricional, junto con un nuevo listado de alimentos sugeridos y un modelo de Informe Social. La implementación continuará realizándose en articulación con los municipios y el Ministerio de Salud bonaerense.
Uno de los puntos centrales para quienes ya reciben la asistencia es que la reformulación no supone la interrupción de las prestaciones vigentes. Los actuales beneficiarios de Más Vida, del Programa de Asistencia Alimentaria para Personas Celíacas (PAAC) y del programa destinado a personas con VIH (PAAI) mantendrán sus prestaciones.
La Dirección de Acceso a la Seguridad Alimentaria, dependiente de la Dirección Provincial de Seguridad y Soberanía Alimentaria, quedará como autoridad de aplicación del nuevo esquema. De esta manera, la Provincia busca actualizar el funcionamiento de un programa que atravesó distintas modificaciones desde su puesta en marcha y que actualmente se instrumenta, entre otras modalidades, mediante tarjetas destinadas a la compra de alimentos.