La Justicia Federal de La Plata comenzó este lunes una nueva etapa con la puesta en marcha del sistema acusatorio, una reforma que cambia la dinámica de los procesos penales y que tendrá alcance sobre 45 distritos de la provincia de Buenos Aires.
La implementación representa una modificación profunda para una jurisdicción que comprende a más de seis millones de habitantes. El nuevo esquema redefine las funciones dentro del proceso y otorga nuevas responsabilidades a fiscales y defensores.
El inicio formal estuvo acompañado por un acto en la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, donde el presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, puso el foco en el desafío que se abre a partir de ahora.
Según sostuvo, después de la etapa de preparación llegará el momento de comprobar el impacto concreto de la reforma sobre el funcionamiento cotidiano de la Justicia. En ese sentido, dejó una contundente definición: “No hay opción para retroceder”.
Rosatti remarcó además que jueces, fiscales, defensores, abogados y empleados judiciales tendrán un rol central en la aplicación del nuevo modelo y en su capacidad para traducirse en una mejora efectiva del servicio de Justicia.
De la ceremonia también participaron el procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal; el defensor general de la Nación interino, Horacio Langevín; y el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Diego Barroetaveña. Las autoridades destacaron las medidas tomadas previamente para garantizar infraestructura, recursos y designaciones.
Durante el encuentro también se reconoció el trabajo realizado por el Ministerio de Justicia de la Nación, encabezado por Juan Bautista Mahiques, para avanzar con la reforma. La cobertura de vacantes y la extensión del sistema acusatorio aparecen como piezas centrales de un proceso que busca transformar el funcionamiento de la Justicia Penal Federal.








