El juicio contra Felicitas Alvite, conocida como “La Toretto”, ingresó en una etapa decisiva en los tribunales penales de La Plata. Durante la quinta jornada del debate, realizada este viernes, la defensa de la joven desistió de los testigos que tenía previstos y quedó formalmente cerrada la producción de pruebas en el proceso por la muerte del motociclista Walter Armand.
La próxima audiencia será el martes 24 de noviembre, cuando se desarrollarán los alegatos de la fiscalía, la querella y las defensas. En esa instancia, las partes expondrán sus conclusiones sobre las pruebas incorporadas durante el juicio y fundamentarán sus posiciones respecto de la responsabilidad penal de las dos acusadas.
El debate comenzó el lunes 2 de noviembre ante el Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata, integrado por los jueces Claudio Bernard, Silvia Hoerr y Analía Carrillo. Desde el inicio, uno de los principales puntos de discusión fue la calificación legal del hecho y la posibilidad de considerar que Alvite actuó con dolo eventual.
Durante la primera audiencia, la joven intentó prestar declaración, pero se quebró emocionalmente y no pudo continuar. En su breve intervención pidió disculpas a la familia de Armand y aseguró que “sería incapaz de hacerle daño a alguien”. Su exposición fue uno de los momentos que marcaron el comienzo del juicio.

Una de las pruebas centrales surgió del análisis de las cámaras de seguridad municipales y de la declaración del ingeniero mecánico Andrés Raggio, de la Asesoría Pericial. Según la reconstrucción presentada durante el debate, Alvite habría atravesado seis semáforos en rojo y Valentina Velázquez, su amiga y también imputada, otros cuatro. El especialista estimó que el Volkswagen Gol Trend conducido por Alvite circulaba a una velocidad de entre 82 y 85 kilómetros por hora al momento del impacto.
La interpretación de esa reconstrucción generó diferencias entre las partes. Mientras la querella consideró que la velocidad y las infracciones previas respaldan la acusación por homicidio con dolo eventual, la defensa destacó las maniobras de frenado y el intento de esquivar la motocicleta como elementos relevantes para discutir esa calificación.
El juicio también estuvo atravesado por el dolor de la familia de Walter Armand. Durante la tercera jornada declararon sus hermanos, Milton y Laura, quienes relataron las consecuencias de la muerte del motociclista de 36 años. La angustia fue especialmente intensa cuando su madre, Nieves Zelarrayán, debió retirarse de la sala mientras escuchaba los testimonios.
Con la etapa probatoria concluida, todas las miradas quedaron puestas en el 24 de noviembre. Ese día alegarán los fiscales Martín Chiorazzi y Mariano Sibuet, los abogados de la familia Armand, encabezados por Fernando Burlando, y las defensas de las acusadas. Alvite enfrenta una imputación por homicidio simple con dolo eventual, mientras que Velázquez está acusada por su presunta participación en una prueba de velocidad o destreza. El tribunal deberá resolver las responsabilidades penales por el choque ocurrido el 12 de abril de 2024 en avenida 13 y 532.








