Brasil se encamina a definir su próximo presidente en una segunda vuelta entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva, luego de una primera ronda electoral marcada por una fuerte polarización y un escrutinio que mostró inicialmente al candidato del Partido Liberal (PL) por encima del actual mandatario.
Con cerca del 65% de los votos contabilizados, Bolsonaro reunía alrededor del 49,6% de los sufragios válidos, mientras que Lula alcanzaba el 42,3%. Los números continuaban modificándose a medida que avanzaba la carga de las urnas electrónicas en todo el país.
En ese escenario, el instituto Datafolha proyectó una segunda vuelta entre los dos principales candidatos, ya que ninguno conseguiría superar el 50% de los votos válidos necesario para consagrarse presidente este domingo.
La definición quedó prevista para el próximo domingo 25 de octubre, cuando los brasileños deberán regresar a las urnas para elegir entre el actual presidente y el senador de 45 años que busca llevar nuevamente al bolsonarismo al Palacio del Planalto.
Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente Jair Bolsonaro y asumió como principal figura electoral del espacio político que gobernó Brasil entre 2019 y 2022. Lula, por su parte, tiene 80 años y busca conseguir un cuarto mandato presidencial no consecutivo.
La elección mostró además un comportamiento diferente según las regiones. Los primeros resultados estuvieron impulsados por estados del sur y otras zonas donde el bolsonarismo tiene mayor peso, mientras que posteriormente comenzaron a incorporarse votos del nordeste, uno de los principales bastiones electorales de Lula.
El resultado parcial sorprendió frente a las encuestas difundidas antes de la elección. El último relevamiento de Datafolha ubicaba a Lula con 45% de los votos válidos y a Flávio Bolsonaro con 42%, dentro del margen de error. Para un eventual balotaje, el mismo estudio registraba 47% para Lula y 46% para Bolsonaro, también en situación de empate técnico.
Más de 158 millones de brasileños estaban habilitados para participar de las elecciones generales. Además del presidente y vicepresidente, este domingo se eligieron gobernadores, diputados federales y estaduales y representantes para el Senado.
Con la proyección de Datafolha, Brasil se prepara ahora para otras tres semanas de campaña antes de una segunda vuelta que volverá a enfrentar a dos espacios que protagonizan desde hace años la principal disputa política del país.







