Un conductor de aplicaciones denunció penalmente a agentes de Control Urbano de la Municipalidad de La Plata por presuntas agresiones físicas, amenazas y abuso de autoridad durante un operativo realizado en City Bell. El hombre habló con el portal La Buena Info y brindó nuevos detalles sobre el episodio.
De acuerdo con la denuncia radicada este miércoles 7 de octubre, el hecho ocurrió cerca de las 00:30 del lunes 5, cuando el trabajador circulaba en moto por Camino Centenario y dobló hacia calle 476 en dirección a Camino General Belgrano.
A pocos metros fue interceptado por una patrulla de Control Urbano y los agentes le solicitaron la documentación de la motocicleta. Según explicó, tenía licencia, seguro y cédula, aunque no contaba con la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Ante la posibilidad de que le retuvieran el vehículo, pidió que no lo hicieran porque lo utilizaba como herramienta de trabajo.
Siempre según su versión, a partir de ese momento el procedimiento comenzó a tornarse violento. El denunciante afirmó que uno de los agentes le dio un cachetazo y que decidió comenzar a registrar la situación con su teléfono celular.

El relato incorporado a la presentación judicial incluye graves amenazas. El hombre atribuyó a uno de los agentes la frase “Agradecé que no te matamos acá nomás”, mientras que aseguró que una mujer que participaba del operativo le dijo: “Te vamos a cagar a palos”.
El conductor sostuvo que finalmente le secuestraron la motocicleta y confeccionaron un acta de infracción. Posteriormente habría arribado otro móvil con dos agentes y, de acuerdo con su denuncia, fue golpeado con puños en el abdomen, el rostro y la cabeza, además de recibir patadas.
La denuncia agrega que más tarde llegaron otras dos patrullas y que los agentes comenzaron a decirle “corre, corre”. Ante esa situación, el hombre aseguró que salió corriendo por calle 476 y que uno de los móviles comenzó a seguirlo.
En ese momento, siempre de acuerdo con su testimonio, escuchó lo que identificó como un disparo de arma de fuego. El vehículo habría retrocedido y el trabajador continuó corriendo hasta perder de vista a los agentes. El caso quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá determinar las circunstancias del operativo y establecer responsabilidades.








