El Hospital San Martín de La Plata protagonizó un importante avance médico al lograr la recuperación de un paciente de 66 años que había quedado en estado crítico después de una cirugía cardíaca de alto riesgo. Para salvarle la vida, los profesionales utilizaron una tecnología de alta complejidad que permitió mantener su circulación sanguínea durante seis días, hasta que el corazón recuperó su funcionamiento.
El hombre había ingresado al establecimiento con una enfermedad cardíaca severa y debió someterse a una cirugía de revascularización coronaria. Sin embargo, después de la intervención, su corazón quedó demasiado debilitado para bombear la sangre necesaria hacia el resto del organismo, una complicación que puso en serio riesgo su vida.
Ante esta situación, el equipo médico decidió recurrir a un sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea (ECMO), un dispositivo que permite reemplazar temporalmente las funciones del corazón y los pulmones. La tecnología extrae sangre del paciente, la oxigena mediante un circuito externo y la devuelve al organismo, garantizando que los órganos continúen recibiendo el oxígeno necesario.
Pablo Bautista, perfusionista clínico certificado, profesor y licenciado en Enfermería, explicó que las posibilidades de supervivencia sin asistencia mecánica eran prácticamente nulas. En diálogo con Buenos Aires/12, destacó que el procedimiento permitió darle descanso al corazón para que pudiera recuperarse. “El ECMO no cura la enfermedad, pero nos da un tiempo invalorable para que el órgano vuelva a funcionar”, señaló.
Durante los seis días que permaneció conectado al dispositivo, el paciente recibió atención permanente de un equipo multidisciplinario. Los profesionales realizaron ecocardiogramas, estudios radiográficos y controles de coagulación cada hora. Según explicó Bautista, las primeras 48 a 72 horas fueron especialmente complejas y requirieron una vigilancia estricta para prevenir complicaciones.
Con el paso de los días, los médicos comenzaron a observar una evolución favorable. El corazón recuperó progresivamente su capacidad de contracción y finalmente pudieron retirar el dispositivo. Posteriormente, el paciente fue trasladado a la unidad coronaria y, después de diez días, logró dejar de necesitar asistencia respiratoria mecánica.
El procedimiento marcó un antecedente importante para el hospital público platense. Si bien el establecimiento ya había utilizado esta tecnología en otras dos oportunidades, ambas experiencias habían durado apenas unas horas. Esta fue la primera vez que consiguió sostener el tratamiento durante seis días y alcanzar una recuperación de la función cardíaca.
Bautista destacó que el resultado fue posible gracias al trabajo conjunto de cirujanos cardiovasculares, intensivistas, cardiólogos, enfermeros, kinesiólogos, hematólogos, técnicos y trabajadores de distintas áreas del hospital. “Aunque generalmente me toque ser un poco la cara visible, este logro pertenece a un Hospital entero comprometido con la salud pública”, expresó. Ahora, el objetivo del San Martín es fortalecer el programa ECMO, ampliar su infraestructura y continuar capacitando profesionales para atender casos de alta complejidad en La Plata y la región.