La política de ajuste del Estado impulsada por el presidente Javier Milei continúa profundizándose y ya provocó una reducción de 75.260 puestos de trabajo en el sector público nacional desde su llegada a la Casa Rosada. Los últimos datos oficiales confirman que la denominada “motosierra” sigue avanzando sobre la estructura estatal.
Según el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en diciembre de 2023 se contabilizaban 341.465 empleados públicos nacionales, mientras que en septiembre de 2026 la cifra descendió a 266.205. La reducción representa una caída cercana al 22% de la dotación durante la gestión libertaria.
El relevamiento también evidencia que los recortes no se detuvieron durante los últimos meses. Solo en septiembre se eliminaron 2.199 puestos de trabajo, lo que representa una contracción del 0,8% respecto de agosto. En la comparación interanual, la disminución alcanzó el 6,1%, equivalente a 17.176 trabajadores menos que en septiembre de 2025. (?INDEC)
La reducción se extendió a distintas áreas de la Administración Pública Nacional. La administración centralizada pasó de 37.955 a 37.200 empleados, con una baja mensual del 2%, mientras que la descentralizada disminuyó de 109.025 a 108.726 trabajadores, lo que representa una caída del 0,3%.
Por su parte, la administración desconcentrada registró una reducción del 0,4%, al pasar de 21.123 a 21.037 empleados. Sin embargo, el ajuste proporcional más importante se produjo en la categoría de otros entes, donde la dotación cayó de 13.226 a 12.433 trabajadores, equivalente a una disminución mensual del 6%.
Las empresas y sociedades del Estado tampoco quedaron al margen de la política de reducción de personal. Durante septiembre registraron 148 puestos menos que en agosto, una caída del 0,3%. En comparación con el mismo mes de 2025, la disminución alcanzó los 3.447 empleos, equivalente al 3,8%.
En cuanto a la Administración Pública Nacional, la reducción interanual fue de 12.559 trabajadores, equivalente al 4,5%. Los números reflejan la continuidad de una de las principales políticas del Gobierno de Milei: achicar la estructura estatal y reducir el gasto público, una estrategia que desde diciembre de 2023 se tradujo en una disminución sostenida del personal de organismos, dependencias y empresas nacionales.