La provincia de Buenos Aires volvió a convertirse en el centro de las disputas internas del peronismo de cara a las elecciones de 2027. Según trascendió, Cristina Fernández de Kirchner ubicó entre sus principales prioridades la definición del próximo candidato a gobernador, en medio de las diferencias con Axel Kicillof y un escenario en el que Diego Santilli aparece bien posicionado para disputar el distrito.
La preocupación del cristinismo responde al peso político y electoral de la Provincia, considerada una pieza fundamental para la supervivencia de su estructura. Sin embargo, dentro del PJ abundan los posibles candidatos y todavía no aparece una figura capaz de reunir el consenso de los distintos sectores. A esto se suma la incertidumbre sobre la continuidad de las PASO nacionales y provinciales, una discusión que condicionará las estrategias electorales.
Kicillof tiene en sus manos una decisión determinante: volver a desdoblar las elecciones bonaerenses o realizarlas junto con las nacionales. Si se mantienen las primarias en ambos niveles, una alternativa sería unificar los comicios. En cambio, si se eliminan las PASO nacionales, quedaría abierta la posibilidad de separar nuevamente las elecciones provinciales, como ocurrió en 2025.
Otro punto central es la discusión sobre la eliminación de los límites a las reelecciones de los intendentes bonaerenses. Tanto el sector de Cristina como el de Kicillof podrían beneficiarse de una modificación de la normativa, ya que los actuales jefes comunales conservan un importante peso territorial. Un eventual acuerdo también necesitaría acompañamiento legislativo de sectores del PRO y la UCR, donde existen dirigentes interesados en revisar las restricciones vigentes.

En medio de estas negociaciones comenzó a circular una alternativa que podría reorganizar el poder dentro del peronismo: que el kirchnerismo defina al candidato a gobernador bonaerense a cambio de que Kicillof avance con su proyecto presidencial. Por ahora, se trata de una hipótesis que algunos sectores consideran posible, aunque las diferencias entre el gobernador y la expresidenta mantienen lejos cualquier entendimiento.
La tensión volvió a quedar expuesta cuando Kicillof reiteró su preferencia por definir las candidaturas mediante elecciones primarias. Desde La Cámpora interpretaron sus declaraciones como un cuestionamiento al liderazgo de Cristina y recordaron que el mandatario provincial fue elegido anteriormente mediante decisiones políticas de la expresidenta. También cuestionaron que estas diferencias se profundicen mientras permanece detenida.
En paralelo, Cristina aguarda una definición de Naciones Unidas sobre una presentación vinculada con su inhabilitación electoral. Mientras tanto, Kicillof busca fortalecer su proyección nacional y profundiza sus vínculos con dirigentes cercanos al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entre ellos Fernando Haddad, Mauro Vieira y Aloizio Mercadante, con quienes mantiene contactos desde su encuentro con Lula en agosto de 2024.
De esta manera, el peronismo bonaerense enfrenta una discusión que excede la elección de un candidato. La definición del calendario electoral, las reelecciones municipales y el reparto de poder entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof serán determinantes para el armado político de 2027, mientras la oposición avanza con sus propias estrategias en el principal distrito electoral del país.
FUENTE: Dib







