La actividad minorista pyme registró una contracción interanual del 3,2% en abril, medida a precios constantes.
Según el Índice de Ventas Minoristas de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, la evolución mensual desestacionalizada también mostró una merma del 1,3%, lo que consolida una retracción acumulada del 3,5% en el primer cuatrimestre de 2026.
El relevamiento, realizado entre el 1 y el 8 de mayo sobre 1.153 comercios de todo el país, refleja que seis de los siete rubros analizados presentaron resultados negativos en la comparación interanual.
Los retrocesos más fuertes se dieron en “Bazar y decoración” con -12,3%, “Perfumería” con -7,2% y “Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción” con -4,2%.
El segmento de Farmacia fue la única excepción, con una suba del 6,1%. CAME lo atribuye a factores estacionales como el inicio de campañas de vacunación y mayor frecuencia de cuadros respiratorios.
En “Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles” la caída del 12,3% responde al estancamiento de ingresos, la competencia externa y la restricción al financiamiento, que llevó a postergar la renovación de mobiliario.
“Textil e indumentaria” bajó 3,7% por el retraso de las bajas temperaturas y la erosión del salario real. “Alimentos y bebidas” cayó 3,1%, con migración de la demanda a segundas marcas y menor volumen por ticket. “Calzado y marroquinería” se mantuvo estable con una leve baja del 0,5%.
CAME destacó que las promociones bancarias y el uso de billeteras virtuales fueron clave para sostener la actividad frente a la contracción del consumo.
Sobre las expectativas, el 53,3% de los comerciantes reportó estabilidad frente a 2025, el 39,6% dijo que empeoró y solo el 7,1% vio mejora. Para los próximos 12 meses, el 49% espera que siga igual, el 37,2% proyecta mejora y el 13,8% prevé un retroceso.
La cautela predomina para invertir: el 58,7% considera que el contexto no es propicio, mientras que el 12,6% ve el momento como oportuno.









