El papa León XIV fue operado este martes en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho tras detectar un nódulo que finalmente fue diagnosticado como un adenocarcinoma pulmonar. Según informó la Santa Sede, la intervención concluyó exitosamente.
A través de un breve comunicado, la Sala de Prensa del Vaticano llevó tranquilidad sobre el estado del pontífice de 71 años. “La intervención ha concluido con éxito, en el plazo y de la forma previstos, y el Santo Padre ha regresado a su habitación”, señalaron las autoridades.
La operación se realizó mediante una técnica de cirugía torácica videoasistida, un procedimiento que permite intervenir a través de pequeñas incisiones. Durante la intervención, los especialistas extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho con el objetivo de remover completamente la lesión detectada.
Uno de los datos más importantes surgió durante el procedimiento, cuando el examen histológico realizado en el quirófano confirmó que el nódulo correspondía a un adenocarcinoma pulmonar, tal como sospechaban los médicos a partir de los estudios preoperatorios.

El equipo quirúrgico estuvo encabezado por el profesor Stefano Margaritora, acompañado por la profesora Elisa Meacci y los doctores María Teresa Congedo y Leonardo Petracca Caravella. En tanto, el equipo de anestesiología estuvo integrado por Massimo Antonelli, Giovanni Punzo y Giuseppe Bello.
El sumo pontífice había ingresado durante la mañana de este martes al centro médico de Roma para someterse a la operación, que ya estaba programada desde hacía varios días. La noticia había generado preocupación entre los fieles de todo el mundo.
El propio León XIV había sorprendido el domingo pasado al anunciar públicamente que los médicos habían encontrado un nódulo pulmonar durante una revisión de rutina. En aquella oportunidad, explicó que la lesión estaba en una etapa inicial y bien localizada, por lo que los especialistas le recomendaron una intervención quirúrgica.
“Los médicos consideran oportuno intervenir y entonces, siguiendo sus consejos, he decidido operarme para removerlo”, había expresado el Papa después del rezo del Ángelus en la Plaza San Pedro. También agradeció las muestras de afecto y pidió a los fieles que lo acompañaran con sus oraciones.
Por el momento, el Vaticano no brindó mayores precisiones sobre los tiempos de recuperación ni sobre los próximos pasos del tratamiento. Se espera que en las próximas horas las autoridades médicas difundan un nuevo parte sobre la evolución del pontífice.








