Quién era Sergio Montero, la estatua viviente de La Plata que encontró en el arte una forma de salvar su vida

Detrás del personaje que durante décadas sorprendió a los vecinos en calle 8 había una historia de adicciones, superación personal, militancia política y tragedias familiares. El artista fue encontrado muerto este miércoles en su casa de Altos de San Lorenzo
Sociedad  ·  14/10/2026 · 11:34hs
Fotos: Gentileza AGLP
Fotos: Gentileza AGLP

La muerte de Sergio Fabián Montero, conocido popularmente como “Pachu” o “La Estatua”, conmocionó este miércoles a La Plata. Durante décadas fue uno de los personajes más reconocidos del centro de la ciudad, pero detrás de su caracterización plateada y sus actuaciones callejeras escondía una historia personal atravesada por momentos difíciles, una lucha contra las adicciones y una transformación que, según él mismo reconocía, le había salvado la vida.

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Montero había nacido en Altos de San Lorenzo, precisamente en la zona de 76 entre 13 y 14, donde este miércoles fue encontrado sin vida. Durante su infancia asistió al Jardín Fátima y a la Escuela Primaria N° 84. También pasó por distintas instituciones secundarias y estudió piano en el Conservatorio Gilardo Gilardi, una formación musical que sería el primer paso de su vínculo con el arte.

Antes de convertirse en la estatua viviente que conocieron miles de platenses, su vida estuvo marcada por los excesos y las adicciones. En una extensa entrevista publicada por un diario de la ciudad en 2022, el propio Montero contó que durante años fue conocido como “Pachuli”, un personaje asociado a una etapa oscura de su historia. Con el tiempo, aseguró que su transformación artística había sido fundamental para dejar atrás aquel pasado.

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Su camino como estatua viviente comenzó en Mar del Plata, a mediados de la década de 1990, cuando atravesaba una situación económica complicada y su pareja estaba embarazada. Allí empezó a trabajar en las escalinatas de la Catedral con un personaje llamado “Valentín, el Muñeco Viviente”. Después de algunas dificultades para conseguir autorización municipal, logró regularizar su actividad y comenzó a ganarse la vida como artista callejero.

La experiencia marplatense terminó convirtiéndose en un punto de inflexión. Montero llegó a trabajar como maniquí viviente en vidrieras comerciales y consiguió contratos para eventos y promociones. Aquella actividad le permitió recuperar cierta estabilidad económica y, fundamentalmente, construir una nueva identidad. “La Estatua le ganó a ese ser maligno que era Pachuli”, expresó años después al recordar su transformación.  

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Con el tiempo regresó a La Plata, donde encontró su lugar en las calles del centro, especialmente en la peatonal de calle 8, entre 49 y 50. Su presencia se convirtió en una postal habitual para quienes recorrían la zona. Sin embargo, Montero no se limitaba a permanecer inmóvil: también conversaba con los vecinos, opinaba sobre política y participaba de reclamos sociales.

Su personalidad también lo llevó a involucrarse en política. Se definía como peronista, aunque mantuvo fuertes diferencias con distintos dirigentes del espacio. En 2021 integró una lista como candidato suplente a concejal y, años después, sorprendió al respaldar públicamente a Julio Garro y Horacio Rodríguez Larreta. En diciembre de 2024 anunció su intención de competir por el cargo de Defensor Ciudadano de La Plata, convencido de que podía ayudar a resolver los problemas cotidianos de los vecinos.  

Pero uno de los golpes más dolorosos de su vida llegó en diciembre de 2024, cuando su hija Abril Muriel Montero, de 25 años, fue encontrada muerta en Colombia. La noticia lo afectó profundamente y el artista publicó un mensaje en sus redes sociales para agradecer el acompañamiento recibido. La muerte de la joven quedó bajo investigación de las autoridades colombianas.  

Este miércoles 14 de octubre, la historia de Montero llegó a su fin en la misma zona de Altos de San Lorenzo donde había comenzado. Fue encontrado muerto en su vivienda de 76 entre 13 y 14, mientras su perro permanecía junto al cuerpo. Las circunstancias del fallecimiento todavía son materia de investigación. Su partida deja atrás una vida de contrastes y un personaje que logró convertirse en parte de la identidad popular de La Plata.

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