La Justicia federal confirmó el procesamiento de Orlando Canido, dueño de la marca de gaseosas Manaos, en el marco de una investigación por presunta evasión impositiva millonaria. La resolución también mantiene un embargo preventivo de $250 millones sobre los bienes del empresario, mientras continúa el proceso judicial.
La decisión fue adoptada por la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, que respaldó lo dispuesto por el Juzgado Federal N° 3 de Morón. Según informó Clarín, el empresario continuará en libertad mientras avanza la causa, que también involucra a su hermano, Norberto Canido.
La investigación apunta a presuntas irregularidades en el pago del Impuesto a las Ganancias, IVA e Impuestos Internos, por una suma que supera los $805 millones. Además del embargo personal, la Justicia dispuso una medida equivalente sobre los activos de Refres Now S.A., la compañía fabricante de Manaos.
Uno de los puntos centrales del expediente está relacionado con el ejercicio fiscal 2020. Los investigadores detectaron declaraciones juradas presuntamente engañosas y una operación mediante la cual se habría intentado justificar un incremento patrimonial a través de un supuesto préstamo de $650 millones.

La defensa del empresario sostuvo que ese dinero había sido aportado en efectivo por Lorenzo Pizzo, un tercero vinculado a la operación. Sin embargo, de acuerdo con el peritaje judicial, el supuesto prestamista no contaba con la capacidad económica ni patrimonial necesaria para entregar semejante cantidad de dinero.
Por otra parte, la Justicia dictó el sobreseimiento respecto de los períodos fiscales 2017 y 2018 debido a la prescripción de la acción penal, luego de la actualización de los montos establecidos en la legislación penal tributaria.
Mientras enfrenta este proceso judicial, la empresa continúa con su expansión comercial. En julio de 2025, Refres Now S.A. desembolsó unos 74 millones de dólares para adquirir las marcas Cunningham y Neuss, en una operación destinada a fortalecer su participación en el mercado de bebidas.
Además, la compañía evalúa incorporar la marca de agua Pureza de las Sierras. De esta manera, el dueño de Manaos enfrenta una causa judicial millonaria mientras su empresa busca ampliar su presencia en el mercado argentino. El procesamiento confirmado no implica una condena y el expediente deberá continuar su trámite judicial.








