Kicillof, del rol de "arquero" que anticipó en Plaza San Martín a la necesidad de que los radicales bonaerenses se planten

El Gobernador lució la última semana como el vocero de las críticas al DNU y la Ley Ómnibus. Cuando asumió su segundo mandato habló de una gestión "defensiva" ante los militantes. Necesita de un radicalismo que hace un forzado equilibrio entre Milei y Kicillof
Opinión 21/01/2024 . Hora: 08:26
Kicillof, del rol de ”arquero” que anticipó en Plaza San Martín a la necesidad de que los radicales bonaerenses se planten
Francisco Angulo
Por Francisco Angulo
Periodista.

Desde el acto en Plaza San Martín, tras asumir su segundo mandato, Axel Kicillof plantó la bandera de la resistencia. Verónica Magario lo dijo explícitamente ante los militantes. El Gobernador entiende que se viene un periodo defensivo: su misión será aliviar o pasar la ambulancia de los sectores afectados por el ajuste del gobierno nacional.

Hay un problema evidente en esta noción: la disponibilidad de recursos que tendrá la Provincia de Buenos Aires para compensar a todos los grupos demandantes. El abanico es muy amplio.

PROVINCIA BBB

Los intendentes bonaerenses, por caso, saben que una de las secuelas de la crisis se plasmará en que los vecinos dejarán de pagar la tasa SUM. Es algo habitual en las épocas de vacas flacas. La caída de la recaudación local generará presión para disponer de fondos provinciales.

El panorama tarifario, sin embargo, luce como el desafío más acuciante. Gabriel Katopodis, Ministro de Infraestructura bonaerense, fue a la audiencia pública por el caso del gas. En la conferencia de prensa reiteró la idea de Kicillof de Plaza San Martín: “Vamos a ser un escudo de todas las medidas que se vienen tomando”.

CABA

En particular, preocupa la eliminación del beneficio por “Zona Fría”: la Ley Ómnibus incluye el artículo 318 que contempla la posibilidad de eliminar los fondos fiduciarios del sector energético, inclusive los destinados a subsidios.

Así se podrían dejar sin efecto los descuentos del 30% y 50% vigentes desde mediados del 2021 por la Ley de Zonas Frías, ampliada para casi toda la Provincia de Buenos Aires, con excepción del Conurbano.

STMLP

El Intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, lanzó un ruego desesperado a la oposición bonaerense: “Más de 1.200.000 usuarios son alcanzados por los descuentos de Zona Fría. No son un privilegio, no generan déficit fiscal, no se usan recursos del Presupuesto Nacional ni fondos provinciales. En las manos de cada legislador está el día a día de los vecinos del interior”.

“Si la Zona Fría se dejara sin efecto, conllevaría un golpe muy duro a la economía familiar de los tresarroyenses, de la zona y de todo el interior.  Una familia que hoy paga 15 mil pesos, sumando ajuste de tarifas, podría llegar a pagar en invierno facturas de un millón de pesos”, fue el sombrío panorama que trazó.

Se trata, por otro lado, de un proyecto muy simbólico a nivel político. Su ampliación en el 2021 a la Provincia de Buenos Aires fue motorizado por Máximo Kirchner en la Cámara de Diputados. Con la Ley Ómnibus podría caer.

En la UCR también pegaron el grito en el cielo por esta posibilidad. Los legisladores bonaerenses Emiliano Balbín y Nerina Neumann presionaron al Congreso para que revisaran ese punto. Y es que la Ley de Zonas Frías beneficia a vecinos de muchos distritos bonaerenses gobernados por el radicalismo.

Es un elemento que necesita Kicillof para el rol de arquero o escudo: que el radicalismo bonaerense con responsabilidad de gestión local se plante con mayor determinación ante los referentes nacionales. En otras palabras: que los convenza de que las medidas libertarias son un tiro en el pie para los mandatarios de la UCR. El peligro para Kicillof es que Unión por la Patria quede muy sola en el Congreso y no tenga capacidad de bloqueo.

Los radicales, en su laberinto de internas, podrían ser un aliado circunstancial. Al menos un sector.  

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