El transporte público automotor atraviesa una marcada caída en la cantidad de pasajeros en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en un escenario atravesado por fuertes aumentos tarifarios. Durante julio se registraron 128,1 millones de transacciones, frente a las 146,1 millones contabilizadas en el mismo período de 2025.
De acuerdo con un informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la retracción interanual alcanzó el 19,1%. El impacto, sin embargo, no fue uniforme y las líneas que circulan exclusivamente por la provincia de Buenos Aires aparecen como las más golpeadas.
Durante los días hábiles, la cantidad de pasajeros en los servicios de la Ciudad de Buenos Aires retrocedió un 7,2%. En las líneas bonaerenses, en cambio, la caída llegó al 22,6%, más de tres veces por encima del registro porteño.
La diferencia coincide con los distintos aumentos aplicados a las tarifas. En CABA, el boleto pasó de $488,70 a $820,99 en un año, un incremento del 67,99%. En territorio bonaerense escaló de $489,61 a $1.063,98, lo que representa una suba interanual del 117,31%. Por su parte, las líneas bajo jurisdicción nacional aumentaron un 64,69%, desde $451,01 hasta $742,81.
Con una inflación interanual cercana al 33%, el incremento del boleto bonaerense quedó ampliamente por encima de la evolución general de los precios. El fenómeno tiene un impacto especialmente fuerte entre los pasajeros que necesitan realizar viajes frecuentes dentro del conurbano y otras zonas alcanzadas por el sistema metropolitano.
La reducción de viajes también se profundiza durante los momentos destinados al ocio y las actividades familiares. Los domingos mostraron el mayor derrumbe: la cantidad promedio de pasajeros cayó un 35,8%, desde 3,18 millones diarios hasta 2,04 millones. Los sábados registraron una baja del 21,3% y durante el feriado del 9 de julio la reducción alcanzó el 14,6%.
El encarecimiento del transporte también tiene un peso creciente sobre los presupuestos familiares. Según estimaciones del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), el gasto mensual promedio de un hogar del AMBA destinado al transporte público pasó de $69.783 a $121.031 en apenas un año, un incremento del 73%.
En paralelo, también disminuyó la cantidad de kilómetros recorridos por las unidades. El indicador pasó de 28,6 millones a 26,1 millones de kilómetros, una baja del 8,9%. Como la oferta se redujo bastante menos que la cantidad de pasajeros, los micros terminan circulando, en promedio, con un nivel de ocupación menor.









