Gustavo Yankelevich habló públicamente por primera vez sobre el drama familiar que atravesaron sus nietos Valentín y Franco, hijos de Romina Yan, quienes denunciaron haber sufrido violencia por parte de su padre, Darío Giordano. El productor brindó un conmovedor testimonio en Intrusos, por América TV, luego de que Valentín contara su historia en una entrevista con Infobae.
Durante la comunicación telefónica, Yankelevich explicó que la familia decidió mantener el caso alejado de los medios durante 12 años para proteger a los chicos mientras la Justicia resolvía su situación. “Si mediatizábamos este tema, los nenes no iban a lograr su objetivo, que era que me pudieran dar la tenencia a mí”, sostuvo con la voz quebrada.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando recordó una frase de Valentín: “Mi abuelo me salvó la vida”. Al repetirla, el productor no pudo contener las lágrimas. “Me estoy emocionando y me va a costar hablar”, reconoció antes de explicar que sus nietos querían contar lo sucedido desde el primer momento, pero temían que eso perjudicara el proceso judicial.
El productor también destacó el papel fundamental que tuvo Cris Morena, su expareja y abuela de los jóvenes. Según relató, fue ella quien detectó las primeras señales de que algo no estaba bien. “Cris lo notó, y me habló a mí, me advirtió: ‘Está pasando algo raro, prestale atención a los chicos’”, recordó.
Gustavo Yankelevich se quiebra en vivo al relatar los golpes a su nieto t.co/kS0AjXvcpY
— ElEjercitoDeLAM (@elejercitodelam) October 12, 2026
Yankelevich contó que comenzó a preocuparse especialmente cuando Franco le pidió irse a vivir con él. Al plantearle al padre del adolescente la posibilidad de que pasara una semana en su casa, recibió una respuesta que lo dejó desconcertado. Según su relato, Giordano le contestó: “Yo soy el dueño. Hasta los 18 años van a hacer lo que yo quiera”.
La situación se volvió todavía más grave cuando Franco le reveló lo que presuntamente había ocurrido después de aquel pedido. “Cuando papá se enteró que yo te pedí a vos de ir una semana a tu casa, me cagó a trompadas, me desmayó a golpes”, recordó Gustavo sobre las palabras de su nieto. También aseguró que ambos hermanos describían una transformación en el comportamiento de su padre cuando los familiares se retiraban de la vivienda: “Cuando ustedes vienen a casa es una persona y cuando se van y cierran la puerta aparece el monstruo”.
Ante la gravedad de los testimonios, Yankelevich decidió intervenir judicialmente. Retiró a los chicos del colegio con autorización de su padre y los acompañó a realizar una denuncia. Tras la intervención de organismos especializados en violencia doméstica y protección de menores, la Justicia autorizó inicialmente que permanecieran con su abuelo durante un fin de semana y luego extendió la medida por tres meses.
El productor explicó que durante ese período las autoridades supervisaban constantemente la situación de sus nietos, motivo por el cual evitaban realizar declaraciones públicas. También recordó que una profesional que evaluó a Franco le advirtió que ciertos movimientos de sus ojos podían estar relacionados con los golpes que, según el relato del adolescente, había recibido en la cabeza.
Finalmente, Yankelevich aseguró que decidió hablar para que otras familias comprendan la importancia de escuchar a los menores y recurrir a las instituciones cuando existen sospechas de violencia. “Estos son mis nietos, existen. No estamos hablando de ficción”, expresó entre lágrimas. Y cerró con una reflexión sobre el sufrimiento infantil: “Los chicos piden a gritos que los escuchen”.








